Mazinger en España:
¡Puños fuera!

Los que a finales de los 70 éramos niños (o
los que no lo eran tanto) recordarán los sábados por la tarde frente al televisor, al
grito de «Planeador abajo» o «Puños fuera». Sin embargo, en nuestro país no se pudo
disfrutar de la serie entera, que quedó colgada cuando aún no se habían emitido ni la
mitad de los capítulos. El motivo aducido para la cancelación fue que era demasiado
violenta para el público infantil, algo parecido a lo que se argumentó en Italia (uno de
los países en los que Mazinger cuenta con más adeptos) cuando también se cortó la
serie a la mitad. Acusar a los dibujos japoneses de exceso de violencia y de resultar
nocivos para las mentes de los niños, como puede comprobarse, no es algo que surgiera con
Dragon Ball... En aquella época aparecieron también seis álbumes con adaptaciones en
comic de la serie, elaboradas en España por Ediciones Junior (del grupo Grijalbo) y que
nada tenían que ver con el manga original. Sus autores, el guionista José García y los
dibujantes Garmendia y Güell Cano, se limitaban a imitar el estilo de la serie de
animación y a seguir paso por paso el argumento de los capítulos. También se pudieron
ver decenas de discos que usaban al súper robot como gancho principal, álbumes de cromos
que algunos aún deben conservar en los armarios, muñecos y ropa de todo tipo. Mazinger
fue también un precursor en el fenómeno del merchandising.
Y como todo fenómeno que se precie, a Mazinger también le surgieron imitadores. Un
lamentable film de acción real de origen coreano, protagonizado por un robot de color
rojo y cuyo título original era The Iron Superman, fue convertido en nuestro
país en Mazinger: El robot de las estrellas. Las similitudes que presentaba
con la obra de Go Nagai eran evidentes aunque no pasaba de ser un subproducto. Mejor
suerte corrió la adaptación al cómic que realizó en España la fenecida Editorial
Valenciana, que dejó en manos del gran José Sanchís la creación de nuevas historias
del personaje. A pesar de no ser una de las mejores obras del autor, estos comics eran
divertidos y se dejaban leer. Pero aquello no era Mazinger...
A mediados de los 80 se pudo recuperar parte de la serie en vídeo e incluso se pudo ver
alguno de los especiales de la serie, como el que presentaba al Gran Mazinger al público
antes de su debut definitivo en el último capítulo del anime original.
Pero fue ya entrados los 90 cuando por fin pudo verse en España la serie completa, de la
mano de Telecinco. Si bien es cierto que los continuos cambios de horario de emisión no
ayudaban demasiado a seguirla con comodidad, los aficionados pudieron ver casi dos
décadas más tarde el final de la historia. Y no sólo fue eso: por primera vez en
nuestro país se emitió la secuela, Gran Mazinger. Más recientemente, autonómicas como
Televisió de Catalunya han recuperado también la serie y el desaparecido Canal C:, de
Canal Satélite Digital, ofreció en su última etapa las películas dedicadas al
personaje.
Y fue el pasado año, dos décadas después del éxito original de la serie en España,
cuando por fin hemos podido ver el tantas veces prometido manga original de Mazinger de la
mano de la distribuidora de los vídeos del personaje en España, Selecta Visión. La
edición empezó con el manga original y, si tiene éxito, es probable que se edite a
continuación la nueva serie Z-Mazinger. Para todos los que hemos crecido únicamente con
el recuerdo de la serie de animación resulta interesante la lectura del comic: sútiles
cambios argumentales,
La leyenda dice que Go Nagai tvo la idea de Mazingpara ser
capaz d concepto final de la serie. En un primer momento del desarrollo, el
robot recibió el nombre de Iron Z y su piloto, Susumu Kaze, montaba uotue ser a su vez
como cabina de pilotaje cuando se acoplaba al androide. Al proyecto se incorporó también
Fuji TV, que pretmoto por un planeador para evitar confusiones con uMás tarde, Nagai introdujo el concepto de la Super
Aleación Z o Japanium (el material con el que se había creado el Mazinger) y de la
Energía Foto atómica (que impulsaba al robot), y cambió también el nombre del
personaje al definitivo Mazinger Z. El protagonista también cambiaría de nombre y
pasaría a ser el Koji Kabuto que todos conocemos, nieto del creador del robot. El
argumento de la serie no podía ser más sencillo: el Mazinger se enfrentaba a las fuerzas
del mal comandadas por el Doctor Infierno y su secuaz el Barón Ashler, que pretendía
apoderarse del planeta mediante sus ejércitos de robots (los llamados «brutos
mecánicos»). Infierno, por supuesto, era derrotado una y otra vez.
El manga de Mazinger empezó a publicarse en Shonen Jump partiendo de esta premisa, pero no tardaría en adaptarse a la pequeña pantalla. Y fue con la serie de animación cuando Mazinger saltó a la fama. 92 episodios y un par de especiales popularizaron el género de los súper robots y dieron origen a multitud de secuelas que se extienden hasta hoy.
Ya en el último capítulo de la serie original de Mazinger Z, en 1974, se nos mostraba al que sería su sustituto: el Gran Mazinger. El robot original era prácticamente destruido (aunque volvería al final de la serie) y reemplazado por una versión más moderna y poderosa de sí mismo. El protagonista de la serie original, Koji, viajaría entonces a Estados Unidos y pasaría a formar parte del plantel de secundarios de otra serie de repercusión fuera de Japón. Y cuatro años más tarde, tuvimos el regreso del robot que dio origen a todo, aunque de una forma un tanto curiosa. En 1988 apareció en EEUU la novela gráfica Mazinger de la mano de First Comics, que debía ser el punto de partida para una serie de anime de nuevo cuño que nunca llegó a aparecer. La jugada consistía en popularizar al personaje de una vez por todas en Estados Unidos. Los norteamericanos habían tenido la oportunidad de ver la serie, pero bajo el nombre de Tranzor Z y muy manipulada respecto a cómo fue concebida originalmente. Para la novela gráfica, la historia se trasladó al futuro, donde Mazinger luchaba junto a otros androides en una guerra contra invasores alienígenas. Durante una batalla, Mazinger se veía transportado a otra dimensión, de ambiente cercano a la fantasía heroica, donde los seres humanos son de su mismo tamaño. El experimento quedó en una sola historia, que no tuvo continuidad ni tampoco demasiado éxito. En 1991 aparecerían los tres volúmenes del manga Mazin Saga. Nagai volvía a mostrarnos un personaje vagamente inspirado en el robot original, ya que en esta ocasión Mazinger era un joven que se servía de una máscara mística para convertirse en un gigante. Muchos de los personajes eran versiones de los que aparecieron en la primera serie, aunque la acción transcurre en Marte y muchos de los diseños han sido adaptados. El tono del manga era también más adulto y se permitían incluso ciertas escenas de desnudo, impensables en la serie original destinada al público infantil. Además de estas series, la carrera de Mazinger en los últimos tiempos se ha desarrollado en un terreno distinto: el de los videojuegos. En nuestro país apenas hemos podido ver alguno de ellos: en concreto, sólo el arcade de lucha inspirado en Mazin Saga que apareció para la consola Mega Drive. En su mayoría se trataba de juegos de rol o de estrategia al estilo japonés, con los que las distribuidoras en nuestro país no se quisieron arriesgar.
Una Recuperación por todo lo alto
Tras unos años de sequía y proyectos menores, por fin los aficionados iban a tener
una alegría. En 1998, Go Nagai retomaba en forma de manga al personaje que le hizo
famoso. Esta vez sería en las páginas de Shonen Magazine, bajo el título de
Z-Mazinger.La nueva serie seguía utilizando conceptos y personajes de la serie original,
a modo de remake, pero introducía ligeros cambios tanto en la imagen del robot como en la
del resto de protagonistas. Además, el origen de Mazinger sufría también ciertos
retoques: en lugar de ser de fabricación humana, el robot fue creado por un
extraterrestre llamado Zeus, el mismo al que los hombres tomarían por un Dios del Olimpo.
Pero lo mejor y más espectacular estaba aún por llegar... La última encarnación de
Mazinger no ha nacido en las páginas de una manga ni de una serie de animación, sino en
los bytes de un videojuego para la fenecida consola Sega Saturn: Super Robot War F. En él
podíamos ver una nueva versión del conocido robot llamada Mazinkaiser, mucho más grande
y pilotada de nuevo por el clásico Koji Kabuto. Poco más que esto esperaban los fans
tras la alegría que supuso el lanzamiento de Z-Mazinger. Sin embargo, había una sorpresa
guardada para todos ellos: una nueva serie de anime basada en los personajes de Mazinger,
la primera en más de 25 años. El título de esta nueva serie es Mazinkaiser y está
basada en esa nueva versión del robot. Pensada para extenderse en un principio a lo largo
de 7 Ovas (animación realizada directamente para su distribución en video) que
aparecerán bimensualmente, la nueva serie nos muestra como el Mazinger original es
capturado por su eterno enemigo, el Doctor Infierno, que lo usa contra el Gran Mazinger
junto a gran cantidad de nuevas versiones de los monstruos mecánicos clásicos. El
propietario del Mazinger, Koji Kabuto, encuentra entonces la última creación de su
abuelo: el Mazinkaiser, una versión mucho más poderosa del robot original, que
reemprenderá la lucha contra el doctor Infierno reemplazando al Gran Mazinger. Además de
la lógica nostalgia que provoca ver de nuevo a los personajes cabe destacar la
modernización a la que se ha sometido a los protagonistas originales y, evidentemente, la
mejora de la animación respecto a la serie original.
Las noticias que llegan de Japón apuntan que a lo largo de este año aparecerá en todo
el mundo la versión doblada de esta nueva serie de la mano de Dynamic Planning, tanto en
VHS como en DVD. Es de suponer que nuestro país no va a ser la excepción.
Fan! (dreamnews@dreamers.com)
Publicado con permiso de su autor en esta web y en el número 19 de DATA