| SÍNDROME
NACIONALISTA Y PATOLOGÍAS NOTABLES (Carpe Diem)
EUSKAL HERRIA: estado alterado de conciencia que
presenta las siguientes características:
SINTOMATOLOGÍA
1- Compulsiva necesidad de imponer la voluntad de una
minoría salvaje, agresiva , criminal y antidemocrática a una mayoría que pasa de ellos.
Se excitan cuanto más minoritarios son, y se vuelven más violentos dada su ciega fe en
la causa. Podría denominarse "síndrome de Don Quijote" a esta disposición a
enfrentarse al mundo -que está equivocado- para corregirlo, armados de una enorme fuerza
de voluntad (y de otras cosas más contudentes, por desgracia).
2- Sufren esta patología unas 800.000 personas,
concentradas en un rincón del Norte de España junto a la frontera francesa; la epidemia
afecta de modo desigual, inversamente proporcional al grado de romanización del área y
directamente proporcional al grado de control/coacción que los enfermos pueden ejercer
sobre los sanos (en pueblos pequeños hay más enfermos que en ciudades; es una enfermedad
de paletos rurales). También tiene relación con la fisonomía (a más narigón y
prognato, más euskonazi) y con ciertas diferencias que creen percibir respecto a
"los de fuera", aunque no siempre sean reales y más bien se tienda a
exagerarlas.
3- Repetición ad nauseam de consignas prefabricadas por
los mentores de la secta, consignas que no resisten un mínimo análisis racional y
contradicen la realidad objetiva. Entre las más curiosas están:
a- El ente imaginario que adoran (Euskal Herria) es uno, indivisible, ocupado por
pérfidos seres extranjeros, y debe ser liberado aun contra la voluntad de buena parte sus
pobladores, mayoría abrumadora en gran parte del territorio.
b- Viven sometidos por
fuerzas de ocupación alienantes que torturan a diario (pese a la escasísima presencia de
denuncias por este tipo de actos). Y que han infiltrado agentes o lavado el cerebro a la
gente que no piensa según el dogma de la secta.
c- Ellos pueden romper
los países y sudivisiones de éstos que quieran pero el suyo -imaginario- es indivisible
(una "unidad de destino en lo universal").
d- El mundo entero
conspira contra ellos al no reconocer su derecho a fundar una dictadura racista y
ademocrática..
e- Los territorios(!)
tienen derechos, y la secta es la llamada a decidir qué derechos ostentan, contra qué
derechos personales recogidos en la Carta de Derechos Humanos colisionan y cómo dirimir
el conflicto (usualmente eliminando al humano diferente, pues no encaja en el sagrado
terreno euskalherríaco). Hay colectivos (el suyo) titulares de derechos que prevalecen
sobre los individuales y pueden pisotearlos a gusto.
f- Hay personas que
tienen una "lengua propia" y no lo averiguan hasta que son muy mayores, caso
paradigmático es el Caudillo de Euskadi por la gracia de Sabin (llamado Lehendakari por
los enfermos euskalherríacos), que a los 45 años ha empezado a estudiar "su
lengua". Porque la lengua emana del territorio y el territorio ya dicen ellos que
tiene sus derechos (inventados por la secta) y los impone por la fuerza (y por medio de
los euskalherríacos) a las personas.
g- El que no piensa
como ellos es "de fuera", no conoce su maravilloso mundo, es resentido,
envidioso y manipulado por los medios enemigos, que se oponen a su proyecto eugenésico y
nazi por puro odio y fascismo.
h- Para lograr los
fines del grupo es lícito cualquier medio, incluído el adoctrinamiento de los niños
(mentalmente indefensos) o la "santa coacción" en la calle y el trabajo.Y, por
supuesto, disparos por la espalda, bombas, mutilaciones....
i- El que expresa ideas
contrarias a las suyas es un vulgar provocador y merece de todo (una noche de los
cristales rotos a manos de los jarraitxu-hitlerianos, una bombita, un tiro en la nuca...).
En realidad, los provocadores desean que les hagan saltar en pedazos para hacerse
propaganda.
4- Negación o falseamiento de los orígenes, que en una
importante proporción de casos lleva a la esquizoide pretensión de autoimponerse una
extraña lengua que no es la materna y cuesta mucho tiempo aprender, lo cual les quita
oportunidades para pensar o estudiar la realidad; muchos abertzotas, prácticos ellos,
prescinden de este doloroso aprendizaje iniciático y se conforman con imponérselo a sus
hijos o a los niños que se cruzan en su camino. La lengua-totem casi siempre está por
"conquistar", algo así como la "revolución pendiente" de los
falangistas. En otras ocasiones se intenta lavar el origen espurio (a ojos de la secta)
militando en la "vanguardia revolucionaria" y cometiendo aberrantes crímenes
contra "los otros", pese a que son de su misma sangre y cultura.
5- Exacerbados racismo y xenofobia (especialmente dirigidos
a los pobres inmigrantes indefensos que hicieron venir tiempo atrás para enriquecerse con
su trabajo) hasta niveles que sólo Hitler y tipejos semejantes habrían soñado. Suele ir
acompañado de insistentes negaciones de su existencia, pero aflora a la superficie tras
pocos minutos de conversación con el sujeto afectado. Criterios variables a conveniencia
a la hora de adjudicar la pertenencia al grupo de "los buenos", mezcla de
racismo y puro oportunismo político o criminal (hay que disponer de más votantes y de
carne de cañón para la cruzada nazi-onal; por eso son aceptados conversos del "otro
lado" si prueban su fe con actos contundentes).
6- Adoración acrítica de los símbolos prefascistas
pergeñados por el primer afectado por la enfermedad, un demente vizcaíno del siglo XIX
del que luego hablaremos. Y extrema violencia en contra de los símbolos del enemigo
demócrata.
7- Fuerte tendencia a falsear la Historia y sustituirla por
mitos bastante simplones y por una pseudohistoria absolutamente apócrifa que choca de
frente con la realidad documentada pero cuadra perfectamente con las necesidades de tan
peculiar movimiento. Muy importante este punto, pues utilizan sus cuentos como
justificación para sus crímenes de sangre o las diarias violaciones de los derechos
democráticos, así como para tratar de imponer su extraña y casi muerta lengua y la
neocultura "tradicional" fabricada por su fundador y líder supremo.
8- Victimismo y proyección de todos los males propios (y
muchos inventados) en los no pertenecientes al grupo. Los de fuera son los racistas, los
asesinos, los imperialistas,los que desean que se les mate y para ello
"provocan" al "noble y viril" nazi euskalherríaco que " muy a su
pesar se ve forzado a responder"....
9- Extrema afición al crimen y gusto por la sangre ajena,
pero sin jamás exponerse y matando preferentemente por sorpresa a seres pacíficos,
demócratas y desarmados. En momentos de guerra real, cobardía rayana en el esperpento,
desarrollando el combatiente sectario ("gudari" en su jerga) gran velocidad en
la retirada y estando dispuesto a pactar y ceder en todo ante el enemigo con tal de salvar
el pellejo, aun a costa de dejar con el culo al aire a sus "protegidos". Amor
desaforado e incondicional a los asesinos de la banda presos (siendo capaces de denominar
"preso político" a un sádico descuartizador de niños); en este preocupante
rasgo coinciden las dos ramas de la secta (como en muchos otros porque en realidad vienen
de lo mismo y a lo mismo pretenden ir, CQC).
10- Pasión por saberes decimonónicos ya periclitados y
desacreditados, como la craneometría y otras pseudociencias antropométricas con las que
pretenden subrayar su diferencia -y superioridad, faltaría- al punto de ser los mayores
consumidores mundiales de bibliografía de este género (sintomáticamente, en ediciones
en "lengua enemiga", para poder entender algo).
11- Herencia de los jesuitas, ambigüedad y tendencia a
poner huevos en todos los cestos, para ir ganado adeptos con una presentación suave
encaminada a evitar que los incautos sepan bien qué están apoyando. También de este
origen se derivan una beatería y represión sexual sin parangón en el mundo, al menos en
una parte del movimiento, pues por razones de marketing hay un ala izquierda
sedicentemente revolucionaria, socialista y atea (mas nazi al fin), con el fin de atraer a
gente de toda condición.
12- Amplificación
de las diferencias con otros colectivos para justificar sus actos con su singularidad.
Para este fin se llega a modificar la ortografía, nombres propios, Historia e incluso el
léxico. Invención de simbología política incluyendo: bandera, cargos públicos y
parafernalia que los rodea, historias de míticos caudillos, ocultación de hechos
históricos -con trascendencia política- vergonzosos y torcimiento de otros hasta que
coinciden con el dogma. En resumen, gran habilidad en el corte y confección de todo lo
que signifique diferenciación o sufrimiento y pueda ayudar a justificar las siniestras
actuaciones de la banda.
13- Utilización abusiva e inescrupulosa de la estulticia,
ignorancia y desarreglos hormonales de los adolescentes, a los que adoctrinan y organizan
hibridando las SA (Sturmabteilungen) y las Hitler-Jugend hitlerianas, ellos las llaman
Jarrai (Frente de Juventudes en castellano). Estos grupos, al modo nazi, son milicias
"de choque" que coaccionan al ciudadano pacífico y democrático para que
abandone toda resistencia política y se "integre" por cojones en el hipotético
estado euskonazi. La manipulación de las mentes infantiles (herencia de los jesuitas, que
mucho antes que los fisiólogos descubrieron que los principios inculcados en la juventud
se funden con lo emotivo y son difíciles de racionalizar, algo que esta gente aprovecha
muy bien; su inteligencia unidireccional se enfoca básicamente a este proceso de modelado
mental) es muy importante en la tarea de extender la enfermedad, para ello se infiltran en
los cuerpos docentes -de paso consiguen ganar algo de dinero- con la ayuda inestimable de
sus amigos políticos "bien colocados" que hacen de las oposiciones un chiste.
El problema es que nacen pocos -y cada vez menos- adoctrinandos en la tierra y el proceso
es lento. El voto anónimo en la ciudad -en los pueblos está todo bien atado- es otro
problema que buscan cómo solventar por medios coactivos (con un sistema electrónico con
fallos de seguridad, con viriles agentes amenazadores en la capaña o en las mesas
electorales....)
14- Incapacidad absoluta para ganarse la vida honradamente,
lo que les lleva a vivir de la extorsión, el secuestro, la política nazi, la amenaza o
simplemente de la exclusión de posibles competidores laborales utilizando la política de
limpieza lingüística (administración) o haciendo la vida imposible al no-sectario para
que vuelva a "su tierra", aunque haya nacido entre ellos, pues el que no piensa
según el Dogma sabiniano es extranjero, digan lo que digan sus apellidos, partida de
nacimiento, etc.
15- Últimamente se observa cierta escora hacia una
estética feísta y lumpen, quizá contagio del ala "roja", en la que siempre se
ha tenido a gala vestir mal y peinarse de cualquier manera, así como recurrir a cortes de
pelo primitivos y penosamente ejecutados. Se va contagiando hacia los enfermos del ala
"bien" y meapilas, que en tiempos cuidaban más su indumentaria (tenían
tendencias britanizantes, de hecho, aunque la rústica jeta -y brutales "ideas"-
les desmentía). No se sabe bien si es un símbolo político o algo tan viejo y castellano
como hacer de la necesidad virtud (no acostumbran a ser guapos los enfermos euskonazis, y
además siempre tienen cara como de ira y dolor al tiempo). También podría ser una forma
mística de huír del sexo (al eliminar el atractivo físico en los miembros de la secta)
y consagrarse sacerdotalmente al proselitismo y coacción necesarios para imponer su
absurda cosmovisión a los sanos.
ETIOLOGÍA Y CASOS NOTABLES:
En el principio está el Dios de la secta, al que aún hoy
adoran hasta el extremo de haberle puesto una Avenida en Bilbao, dar premios en su nombre,
mantener su casa como templo y una Fundación a él dedicada, reeditar sus delirantes
escritos, premiar a los foráneos conversos con un galardón en su nombre...
Su nombre, Sabino
Arana Goiri, criado en el Bilbao del último tercio del XIX, justo en los momentos de la
llegada de los primeros inmigrantes castellanos al calor del desarrollo industrial
derivado del éxito de la siderurgia de la zona, que contó con la inesperada suerte de un
hierro abundante y muy apto para el proceso Bessemer y desplazó así a otras
preexistentes (Málaga, Asturias) en su mercado (no olvidemos que el mercado español
estaba cerrado a la concurrencia externa).
Representaba el
sujeto a una clase en decadencia -los rentistas con propiedades rurales- que durante
siglos había llevado una cómoda vida apoyados en:
a- Un clero
reaccionario que mantenía el viejo y supuestamente eterno orden social, inhibiendo la
conflictividad social y evitando que el populacho se contagiase de ideas liberales venidas
del exterior (o que aprendiese el idioma en que se expresaban tan criminales novedades).
Clero que se resintió de las dos desamortizaciones que le privaban de poder económico y
de la amenaza que representaba el Estado liberal, con su pretensión de igualdad legal y
fiscal (o de la enseñanza controlada por el Estado democrático contra su poder de formar
conciencias esclavas al viejo estilo).
b- La pervivencia de modos de gobierno medievales que milagrosamente habían subsistido,
permitiendo a esta clase parásita no pagar impuestos, importar sin aranceles y vivir del
contrabando de género importado a través de la frontera fiscal con Castilla. Esto
perjudicaba seriamente al desarrollo económico (de su entorno y del resto de España),
pero poco importaba a aquellos señoritos rurales primitivos que sólo aspiraban a
mantener su nivel adquisitivo y a evitar que otros pudieral alcanzarlo (sobre todo si no
eran de buena cuna).
c- Una iglesia, ejército y burocracia (castellanas y luego españolas) que absorbían a
sus segundones, permitiendo regular la demografía y perpetuar sin sobresaltos tan arcaico
modo de vida. Su familia se había empobrecido en la última guerra carlista ,aunque
conservaba suficiente dinero para mandarlo a estudiar con jesuitas -feroces y resentidos
con el Estado liberal que luchaba por consolidarse- y luego a la Universidad de Barcelona.
Al calor de la Renaixença catalana, su torpe cerebro de pueblerino transportado al
efervescente y cosmopolita fin de siglo barcelonés sufrió un extraño cortocircuito
neuronal del que derivó la producción un curiosísimo refrito de carlismo y nacionalismo
étnico/cultural de corte romántico, aderezado con el brutal racismo y exremado
antisemitismo incrustados por los jesuitas en su tierno cerebro infantil (que infantil
continuó hasta su muerte). De resultas de ello decidió que debía buscar sus orígenes,
abandonó la lengua familiar (el castellano) contra la que desarrolló un acérrimo odio
(decididamente patológico), y se dedicó a estudiar la lengua que hablaba de niño con
los criados y las verduleras; también desarrolló una curisa pasión limpiadora de la
lengua, dedicando miles de horas a fabricar neologismos que sonasen lo menos posible a
latín/castellano. A esta melancolía coadyuvó el haberse criado en una atmósfera
levítica y de fuerte represión sexual, lo que hizo que sublimase su instinto en la Santa
Cruzada por la busca de la pureza original vasca. En sus momentos de mayor delirio
fabricó nombres propios, historias/mitos (son indistinguibles), bandera (poco original,
calcada de la más imperial de la época, lo que prueba sus prentensiones expansionistas),
simbología del poder, fiestas patrias, toponimia, tradiciones, etimología (la mencionada
limpieza ligüística de la lengua/totem) ...Todas las bases teóricas de la secta
salieron de su imaginativo y calenturiento cerebro. Y hoy siguen en vigor sin haber sido
revisadas críticamente, habiendo adquirido características de religión. Era, en
resumen, un hombre elemental, racista, envidioso, resentido y sexualmente frustrado. Le
sentaba especialmente mal que otras personas a las que atribuía inferioridad de origen
(incluso condición subhumana) progresaran tanto o más que él, y los convertía en chivo
expiatorio de todos los males de "los de aquí de toda la vida", grupo que
creció con inusitada rapidez dada la abundancia de gente en sus condiciones mentales y
sociales. Estas características se repiten en sus seguidores de hoy (que por astucia
política han sacado una segunda marca presuntamente izquierdista y revolucionaria, pero
tan nazi como la original) y, curiosamente, en otro importante movimiento nazi-onal
chauvinista y xenófobo/racista de Europa llamado FN, que no se trata con los euskonazis
porque sus ambiciones territoriales colisionan y porque el movimiento francés es menos
criminal y extremista que el vasco, incluso acepta la democracia, el sufragio universal,
la ley igual para todos...
Otro ejemplar interesante y más actual es Xabier Arzalluz,
ex-jesuita, hijo de requeté /franquista y actual director espiritual de la secta/mafia
sabiniana; no le impide su filiación proferir exabruptos contra la España "criminal
e invasora" a la vez que honra a su padre asesino voluntario de Franco, prueba de la
demencia de los enfermos euskonazis.. Se repiten en él todas las características de
Sabin exacerbadas por la fuerte impronta jesuítica, que lo hace más falso y sibilino que
su antecesor, al que por lo demás rinde culto a diario. De su magín ha salido el último
invento antidemócrata vasco, la llamada Udalbiltza, una institución procedente del
corporativismo fascista (calcada del Tercio Municipal de las Cortes franquistas) que
pretende sea pagada por todos los vascos, sean sectarios o no. De su espíritu
contradictorio da fe el hecho de que es profesor de Derecho Constitucional mientras su
máxima ambición -la sangre tira mucho- es acabar con todo vestigio de Constitución en
su tierra. También es el padre espiritual de la alienación de los escolares vascos, la
imposición coactiva de la neolítica lengua-totem (él la domina, pero muchos de sus
sicarios, incluído su actual brazo ejecutor, un peculiar clon alavés del vulcaniano
Spock de Star-Trek , viven con la diaria esquizofrenia de tener que odiar por imperativo
político su lengua y cultura familiares) y de un rastrero doble lenguaje electoral para
cautivar a votantes moderados mientras por la vía de los hechos comete los más abyectos
crímenes antidemocráticos; su policía política -banda de requetés colorados conocida
por Ertzantza- , entretenida en el estudio de la lengua "propia" o la
craneometría, jamás actúa contra las juventudes nazi-sabinianas que cometen delitos,
mientras él "recoge las nueces" de los crímenes cometidos por el ala
"violenta y revolucionaria" de la secta; el viejo juego del poli bueno-poli
malo...
Abundan en la rama criminal-marxista casos de hijos de
"enemigos invasores" que asesinan por la secta para limpiar su sucio origen
extranjero (maketo en la jerga del grupo), algunos incluso se cambian nombres y hasta
apellidos para parecer más sabinianos. Esto es más conocido, igualmente se dan casos de
homosexuales fuertemente homófobos y en general de conversos que al abrazar la nueva fe
intentan demostrar su sinceridad atacando con saña a sus hermanos del día anterior.
POSIBLES TRATAMIENTOS
En jóvenes
violentos lo más obvio es lo que probablemente funcione. Una terapia intensiva de sexo
con mujeres auténticas (no las hirsutas viragos que pueblan la secta nazi), que habrán
de ser generosamente retribuídas, pues nadie en uso de sus facultades tendría contacto
carnal con semejantes primates; seguramente funcionará, pues vendría a suplir la
principal carencia de estas pobres bestias alienadas.
En los viejos contumaces la cosa cambia, pues ya tienen su vida sexual resuelta o del todo
reprimida e irrecuperable, o desviada por la fuerza, que abundan casos, dada la influencia
de Loiola. Son además seres cínicos y calculadores (pese al disfraz de bondadosos
meapilas católicos o de adalides de la igualdad social) que sólo viven para medrar a
costa de un presupuesto extremadamente dado a la subvención y/o del trinque en cajas de
ahorros que prestan con criterios políticos (y no cobran a los recomendados). Como no
tienen otro medio de vida que el presupuesto o los enchufes con empresas que viven de él,
se defienden con uñas y dientes y nada les hará cambiar, antes matar y mutilar que dejar
el chollo que les paga el Audi de 6 cilindros (una curiosa tendencia, aunque no se ha
podido comprobar que responda a impulsos filonazis) y las angulas nuestras de cada
viernes.
Quizá la
exposición pública de datos reales sobre su vida pasada (especialmente durante el
franquismo), o de sus antecedentes familiares (ellos siempre invocan los reales o
imaginarios -más bien estos últimos- del enemigo, tachándolo invariablemente de
franquista y hasta de Torquemada o asesino de amerindios) pudiera aclarar las cosas a
algún sectario tibio. Pero hay que ser pesimista, pues la cuidada programación
"educativa" ha construído en los adeptos tales murallas psicológicas de
defensa contra la razón y la crítica que difícilmente resultará.
La única solución
viable es encerrarlos en una reserva (que podría coincidir con la provincia de Guipúzcoa
sin su capital más el Este de Vizcaya, donde son mayoría y ya irrecuperables para la
civilización) en que sólo se traten entre sí, sin contacto con el exterior y por
supuesto rodeados de alambradas de 10 m electrificadas a 25 KV, fuera de la UE y de todo
vínculo con el mundo civilizado, que para ellos es traidor, criminal, invasor y
conspirador contra sus "libertades ancestrales y naturales " (cuya defensa pasa
curiosamente por machacar las de todos los que no militan en la secta); con lello no
perderían mucho, si son sinceros en sus pronunciamientos. El problema es su insistencia
en secuestrar (en este punto son inflexibles y no negocian) a un millón de vascos, medio
de navarros y casi otro millón de franceses que les odian a muerte, invocando un extraño
Derecho Telúrico surgido de sus peculiarísimas teorías políticas y de su
pseudohistoria victimista de corte y confección; no se sabe si exigen esto con la
pretensión de exterminarlos, reeducarlos o qué. Seguramente es para desahogar sus
frustraciones sobre ellos, algo que no se debe permitir, pues aumentaría su elevadísima
autoestima (tremendo complejo de ombligo del mundo) y les animaría a ampliar sus ya
importantes actividades criminales. La verdad es que tiene difícil arreglo.
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