CARTAS Y COLABORACIONES
de la 21 a la 30
Las personas identificadas con esta web, sean vascos o no, pueden enviar sus cartas o artículos a la dirección electrónica de V.O.P. vascospain@interbook.net para que sean publicados en esta sección.
AVISO IMPORTANTE: Los artículos se enviarán como E-Mail simple; los que lleguen como archivo adjunto no se abrirán.
Hace años fui un nacionalista convencido y la verdad es que cada vez estoy más seguro de que el nacionalismo está más próximo a un cierto racismo que al amor al país. La mayor parte de mi familia milita en el PNV (incluso tengo un familiar que es de Herri Batasuna), y en mi casa siempre ha habido libros y símbolos abertzales que sin duda han formado parte de mi educación. Estoy seguro que mi padre es una buena persona y que su idea nacionalista no tiene nada que ver con la violencia. La verdad es que lo único que se puede decir de él es que es un gran amante de las tradiciones. Yo también creo en la tradición y disfruto con ella, pero a lo largo de los años y después de mucho viajar y conocer otros países me he ido dando cuenta de que las personas somos más iguales unos a otros de lo que nos podemos imaginar. Es propio de los pueblos menos civilizados encerrarse en sus fronteras y desconfiar de todo lo ajeno a ellas, y lo cierto es que eso es lo que me ha ido haciendo comprender que esa desconfianza del nativo inculto es lo más parecido a lo que en Europa conocemos como nacionalismo, solamente que aquí es más grave porque aquí no somos incultos. He descubierto que la mejor medicina para curar esa especie de enfermedad llamada nacionalismo (y que mi padre me perdone), es viajar por el mundo.
|
Recomiendo una prueba del nueve para saber si un ciudadano vasco es nacionalista fanático: Háblale de democracia, tolerancia y razón. Si aprieta el culo contra la pared, como si lo fueses a sodomizar, es que no tiene muy interiorizados estos principios y hubiera preferido vivir en una época en la que las guerras santas, la xenofobia, el culto al apellido, las limpiezas étnicas y los impulsos viscerales no fuesen considerados políticamente incorrectos. ¡Qué
mala suerte! Le ha tocado vivir en esta época de valores tan decadentes, a las puertas
del siglo XXI, en una democracia occidental donde la opinión individual de los ciudadanos
(sean lo que quieran ser) y su voto tienen un peso tan determinante. ¡Lástima! |
|
No hay derecho a que hayan matado a una persona y además hayan puesto en peligro la vida de otras con la bomba de Madrid. Y la culpa de todo lo que está pasando la tienen los nazionalistas porque parece que están apoyando a los terroristas. Ya sé que todos los vascos no son iguales y que sólo unos pocos son los que matan a la gente y queman los coches y las casas, pero la verdad es que todos tenéis una mala fama en España por culpa de los nazionalistas. No hay derecho a que siga habiendo tantas injusticias y que nadie haga nada. No estoy de acuerdo con la pena de muerte pero algunas veces pienso que habría que ponerla para algunos casos porque los asesinos nunca tardan más de ocho o diez años en salir a la calle para seguir asesinando o ayudando a los que asesinan. No creo en la política porque me están demostrando que no sirve para nada.
|