http://www.interbook.net/personal/angelberto/
Empresarios de Euskadi: Objetivo de mafiosos
La personificación de la cobardía
Las Madres de la Plaza de Mayo
Nacionalistas, comunistas y terroristas
La vergüenza de la Iglesia Católica
La iglesia, el terrorismo y Dios
La perversidad de ser nacionalista
Las mentiras del nacionalismo vasco
La ineficacia de la Ertzaintza
Los bravos sindicatos de la Ertzaintza
Terrorismo internacional y democracia
Las tonterías de Ibarretxe y su camarilla
La solución para las ambiciones de la Iglesia
La querella nacionalista contra Garzón
Las verdaderas intenciones del "Plan Ibarretxe"
El Rovira ése y la cúpula etarra
Los nacionalistas vascos tienen razón
EMPRESARIOS DE EUSKADI: OBJETIVO DE MAFIOSOS
(Angelberto, 16/08/96)
Desgraciadamente es así. La pandilla de mafiosos que se hace llamar ETA no es sino una organización que tiene como único objetivo ganarse la vida.
Consiguen el preciado dinero a base de extorsionar a las únicas personas que son capaces de mantener cierto nivel en la economía de Euskadi, es decir, a los empresarios. Y para extorsionarlos, simplemente, se limitan a hacer algo tan cobarde como es amenazar con matarlos a ellos o a sus familias. Así consiguen el dinero.
En sus principios, este grupo terrorista convenció a muchos de que su propósito era liberar a Euskadi de la opresión de la dictadura, pero la dictadura se acabó, y con su final, llegaron los partidos políticos, la democracia y la libertad.
Los más consecuentes, cuando se percataron de que su lucha ya no tenía sentido, abandonaron la violencia y se dedicaron a trabajar por ellos y por su tierra, y a partir de aquel momento, los que se quedaron en E.T.A., la transformaron en una simple organización mafiosa.
Para engañar a los que habitualmente les apoyaban -generalmente jóvenes con problemas y gente sin un concepto claro de la cultura-, siguieron matando por la espalda a guardias civiles y policías que, dicho sea de paso, casi siempre pertenecían a la escala básica y no tenían ningún tipo de responsabilidad antiterrorista.
Aun así, cuando los mafiosos se dieron cuenta de que podía ser peligroso para ellos disparar a alguien por la espalda, se dedicaron a poner bombas.
Lógicamente, las bombas matan a cualquiera que pase por el lugar en el momento de la explosión, pero a ellos nunca les importó, es más, quizá les viniera bien porque de este modo sus otras víctimas -los empresarios- les temerían, como se debe temer a una mafia, y pagarían los cánones correspondientes.
Son muchos los empresarios valientes que han plantado cara a esa pandilla de vividores, y hay que descubrirse ante ellos. Mención aparte merecen los que han llegado a sufrir en sus propias carnes o las de sus familias la tortura de la mafia. Y, sin duda, todos debemos comprender a los que se han dejado vencer por el miedo y han pagado -y siguen pagando-, hasta la humillación y la ruina.
Que cada cual haga lo que crea más conveniente, pero que los empresarios de Euskadi no piensen nunca que están solos, porque todos los vascos de bien, que son la inmensa mayoría, y el resto de los españoles, siempre les apoyaremos en su difícil y larga lucha contra la mafia. Ánimo.
<Volver al índice de artículos>
* * *
VIDENTES(Angelberto, 21/03/97)
Hasta el día que los mafiosos de Euskadi ta Askatasuna (ETA) asesinaron al psicólogo de Martutene, estaba convencido de que en el esperpéntico grupo de los autodenominados videntes, tan sólo había esa clase de listillos que se anuncian sin pudor en secciones próximas a las de "relax", y no dudan en aprovechar para su propio beneficio pecuniario, las debilidades de las personas menos formadas o con problemas casi psiquiátricos.
Nunca he considerado a los miembros de esta especie como excesivamente inteligentes, porque si lo fuesen comprenderían lo fácil que es desmontar sus trampas y, por consiguiente, no se dedicarían a semejantes menesteres.
También creía que los profesionales del engaño a que me refiero, eran gente que gustaba rodearse de rebuscados símbolos esotéricos, en ocasiones extrañamente mezclados con la religión y siempre llenos de oscuros misterios
Pues, mire, he descubierto que no a todos les seducen estas enigmáticas alegorías.
He oído que al menos hay uno que viste de chaqueta y corbata; y creo que ni tiene bola de cristal, ni cartas del tarot, ni posos del te, ni se le aparecen divinidades ni extraterrestres Y ni siquiera entra en trance. Sin embargo, es capaz de saber con extraordinaria exactitud lo que ocurre en un lugar cerrado, totalmente ajeno a él y donde no hay nadie que le pueda informar de nada de lo que allí está pasando. Esta especie de nigromante puede conocer con absoluta precisión lo que sucede, por ejemplo, en una Comisaría, sin estar presente en ella y sin que nadie vaya a relatárselo.
¡Esto sí que es un vidente! ¡Por supuesto!, y no esos adivinos de pacotilla que siempre necesitan de artilugios y cosas raras para poder contactar con lo extracorpóreo.
No sé si este adivinador tiene algo en su sangre que le haga diferente del resto de los mortales, pero si no es así, lo parece.
Este augur, casi médico, puede saber -sin reconocer al paciente- qué lesiones tiene, dónde las tiene, cuándo las padeció, a consecuencia de qué, e, incluso, quién se las produjo. Y todo esto, instantáneamente, encontrándose a varios kilómetros de distancia y sin estar -creo- en posesión del don de la ubicuidad. ¡Es admirable! ¡Casi un Santo!.
A los adictos a esto de los vaticinios y los milagros inexplicables, les aconsejaría que cambiasen de hechicero y concertasen consulta lo más rápidamente posible con este nuevo y no por ello menos extraordinario mago. Sin duda, él lo sabe todo.
Es una pena que haya que desplazarse pero, al fin y al cabo, el País Vasco no está tan lejos, y si alguien teme no encontrarle, que no se preocupe porque allí lo conoce todo el mundo. Es uno que sale mucho en la tele y asegura estar en posesión del más puro y absoluto conocimiento
Si no fuese por la unicidad divina y la evidente ausencia en él de perfecciones puras trascendentales, se podría decir, en fin, que es el mismísimo Dios, aunque eso sí, más gordo y con menos pelo.
<Volver al índice de artículos>
* * *
LA PUREZA DEL SER(Angelberto, 25/04/97)
Entre esos intelectuales que se prodigan en las tertulias de los medios de comunicación, hay algunos que, ante todo, abogan por la pureza del ser.
Desde lo más alto de sus cátedras microfónicas, más o menos vienen a decir que es normal, aunque sangriento, que el león mate búfalos porque para eso es león, para matar. Lo que ya no les parece tan bien es que el búfalo, en un inesperado ataque de pura autodefensa acornee al león y, entonces, sea éste el muerto. Ahí se les rompen los esquemas. Eso va contra la ley de la naturaleza.
Dejando aparte lo que pueda pensar el búfalo sobre la ley de la naturaleza, -con la que, por cierto, estoy absolutamente de acuerdo-, y olvidando que el león de la selva sólo mata para comer, voy a pasarme a esta otra jungla; la de asfalto.
Los intelectuales a que me refería, por supuesto siempre condenan los asesinatos que llevan a cabo los terroristas, pero lo suelen hacer de pasada y por costumbre, probablemente porque piensen que al fin y al cabo para eso son asesinos, para asesinar. Es la pureza del ser.
Otro tema es que la víctima demócrata, por un extraño y aislado movimiento reflejo de defensa haga lo del búfalo, porque entonces es cuando el verdadero asesino de todos los días pasa a convertirse en el pobre mártir de una especie de latente fascismo. Un inmolado más por la fuerza del poder. Esos intelectuales de los que hablo dicen que el terrorista es un asesino, pero sólo lo mencionan. Cuestión de tres escasos segundos Los minutos, a veces las horas, e incluso los días restantes, siempre están dedicados a criticar el terrible delito, la horrorosa falta de pureza de quien no son capaces de reconocer como la auténtica víctima. La víctima real. La víctima inocente. La víctima, por una sola vez rebelde.
Personalmente creo que en las contadísimas ocasiones que -en indudable defensa propia- se invierten los papeles agresor-víctima, atribuir con ese repetido encono más delito en la víctima habitual que el que siempre se ha imputado a su asiduo asesino, sólo puede ser pretendido por un estúpido, un hipócrita o un malvado.
Lo importante para alguno de estos contertulios es que nadie atente contra la pureza del personaje que cada uno debe interpretar. El malo es el que hace daño, porque para eso es malo; y el bueno es quien recibe ese daño y, por supuesto, no contesta con violencia, porque para eso es bueno La verdad es que no acabo de entenderlo, y no sé por qué me da la sensación que con esta especie de curioso maniqueo, el malo eternamente estará machacando al bueno.
Creo no ser partidario de la pena del talión, pero me cuesta entender un mundo en el que una minoría pueda hacer todo el daño que quiera a los demás, a cambio de estar unos pocos años en la cárcel. Da lo mismo asesinar a diez que a cien inocentes; el exiguo castigo será muy similar en ambos casos E incluso podría ser menor que el aplicado a la desafortunada víctima si, para su desgracia y por una sola vez, reaccionase contra su eterno verdugo.
Es la mal entendida democracia que desean algunos siniestros intelectuales. Es la pureza del ser.
<Volver al índice de artículos>
* * *
LA PERSONIFICACIÓN DE LA COBARDÍA(Angelberto, 4/05/97)
Yo sé dónde está la personificación de la cobardía. Por supuesto que lo sé.
La personificación de la cobardía está, en toda su intensidad, en los despreciables seres que integran el mundo de Euskadi ta Askatasuna (E.T.A.).
Analicemos de qué modo actúa esta gentuza.
Cobardemente utilizan a los jóvenes más cobardes para cometer actos que sólo los más cobardes son capaces de cometer.
Son cobardes porque necesitan ir muchos para llevar a cabo sus extorsiones. Son cobardes porque sólo hacen daño a quienes saben que no les van a responder. Son cobardes porque ponen bombas, y sólo los más cobardes utilizan esos métodos. Cuando uno de estos cobardes se arma de valor, busca dos o tres cobardes más para que le acompañen, y aun así, sólo se atreven a disparar a una sola víctima, desprevenida y por la espalda
Son cobardes cuando se tapan la cara mientras hacen daño, y doblemente cobardes cuando la enseñan aparentando valor. Y es que estos cobardes que muestran la cara lo hacen porque saben perfectamente que la democracia y la ley impiden que se les haga ningún mal. Son cobardes porque aprovechan las mejores virtudes de la democracia, a la vez que se mofan de ella llenándola de sangre. Son cobardes porque sólo se atreven a quitar la libertad a personas inocentes e indefensas
Los que tienen miedo a salir de E.T.A. son cobardes, y más cobardes aún los que quieren quedarse para seguir compartiendo cobardía. Son cobardes porque no tienen valor para defender sus ideas con argumentos. Son cobardes porque se esconden tras una patria que, encima, no es la suya, ya que Euskadi no es tierra de cobardes. Son cobardes porque huyen. Son cobardes porque se suicidan Son rematadamente cobardes.
Sin lugar a dudas, todos y cada uno de sus actos son pura cobardía.
Se llaman a sí mismos militares y soldados. Pobre Euskadi si esa ralea de cobardes fuera de verdad su ejército
Mi más sentido pésame a los auténticos vascos, porque estar tan cerca de tanta y tan extraordinaria cobardía debe dar repugnancia. Verdadera y asquerosa repugnancia.
Lo siento, de verdad. ¡Qué asco!.
<Volver al índice de artículos>
* * *
NEONAZIS(Angelberto, 5/07/97)
Hay quien llama neonazis a los componentes de ciertos grupos de jóvenes sin seso -ni pelo que lo cubra-, y habitualmente vestidos con los mismos o parecidos cueros que se utilizan en el sadomasoquismo.
Estos desgraciados, que parecen clónicos de simples guijarros, sólo son chavales sin personalidad y sin la más mínima capacidad para lograr, por sí mismos, algo medianamente provechoso en la vida. Por eso se visten todos igual y gustan de hacer daño a los que no lucen mentes tan cerradas como las suyas.
Pero en realidad estos delincuentes más o menos potenciales no son neonazis. Sólo se trata de despreciables pandilleros que tratan de organizarse.
Los auténticos neonazis son los secuestradores de Ortega Lara, y todos aquellos que les apoyan de formas directas o indirectas. Los verdaderos neonazis son quienes, en el fondo, no se alegran de la liberación de este secuestrado, y tratan de buscar razones políticas para justificar delitos repugnantes o reprobar el buen hacer de todos cuantos han participado en la liberación. Y los genuinos neonazis son, en fin, todos aquellos hipócritas a los que se les llena la boca con las palabras libertad o democracia, y no dejan de ser estúpidos patrioteros de mente estrecha y horizonte ensangrentado, que nunca condenan a los terroristas con la dureza que se merecen.
Todos los demócratas del mundo -no sólo de España- han tenido que sentir un escalofrío de terror, cuando han conocido hasta qué extremo han llegado los neonazis etarras en las torturas a Ortega Lara. Hasta ahora todos sabíamos que eran asesinos cobardes y despiadados de personas inocentes, pero no se había conseguido descubrir la verdadera calaña de esa gentuza.
Sin lugar a dudas, Hitler se hubiera sentido como un ridículo principiante después de ver lo que estos neonazis españoles han sido capaces de hacer con una persona indefensa. Porque los judíos de los campos de concentración, al menos veían la luz del sol y se hacían compañía unos a otros; sin embargo, Ortega Lara ha estado solo, y obligado a permanecer en un infecto y oscuro cuchitril, bajo tierra, durante más de año y medio. Físicamente, no se ha podido apreciar gran diferencia entre los judíos liberados por los aliados en la Segunda Guerra Mundial, y el Ortega Lara liberado por la Guardia Civil; y estoy seguro que, psíquicamente, los judíos salieron mejor parados. Qué más hubieran querido los más insensibles y despiadados SS nazis que haber tenido el exquisito refinamiento para la tortura que han demostrado los Euskadi Ta Askatasuna...
Éstos son los auténticos dictadores asesinos. Éstos son los mejorados frutos que han crecido de la más despreciable semilla hitleriana. Éstos son los verdaderos neonazis.
Resumiendo: pútrida y asquerosa basura.
<Volver al índice de artículos>
* * *
NOBLEZA(Angelberto, 14/07/97)
Sin duda, algo ha cambiado.
Ha hecho falta que los asesinos de ETA llegasen al colmo de la desfachatez criminal, destrozando a tiros la cabeza de un concejal al que previamente habían atado las manos a la espalda, pero, sin duda, por fin algo ha cambiado.
Durante años, el noble pueblo vasco ha aguantado lo indecible y se ha mantenido callado. Su silencio unas veces se ha debido a las confusas consignas patrioteras de ciertas personas con indudable capacidad para manejar masas, y otras, al lógico miedo a la mafia asesina, pero, por fin, el pueblo vasco ha sabido desligarse de todas sus ataduras y se ha mostrado tal como es: extraordinariamente noble.
Este histórico despliegue de nobleza ha surgido con tanta fuerza del pueblo llano que incluso se ha llevado con él a los más importantes personajes. Las personas más prominentes de Euskadi han sido como pequeños y frágiles barquichuelos arrastrados inconteniblemente por la grandeza de un pueblo. Y es que la gente se ha cansado de vivir bajo el yugo del terror impuesto por unos pocos mafiosos sin inteligencia, y de soportar palabras vacías y quiméricos objetivos que nunca han llevado a ninguna parte.
Cuando un país entero se levanta de este modo, hay que tomar buena nota. Es posible que esta reacción sea la luz roja indicadora de que en el engranaje de nuestra sociedad está fallando algo.
Se admite como absolutamente lógico el hecho de que cuando un determinado partido representa a una porción suficiente del pueblo, merece el respeto del resto, tiene los mismos derechos y es legal Sólo espero que con este sentido de la lógica no se organice un partido de "VIOLADORES, LADRONES Y DEMÁS DELINCUENTES VARIOS", porque no me cabe duda de que, si se lo propusieran, obtendrían las firmas necesarias para poder presentarse a unas elecciones, y en ese imaginario caso, creo que podríamos estar seguros de que conseguirían unos cuantos diputados Sería curioso oírles en el parlamento reivindicando su derecho a robar "libremente" a los demás
Suponiendo que ciento ochenta mil delincuentes -por ejemplo- votasen a este utópico partido político, ¿las personas honradas estaríamos obligadas por la ley a soportar sus cínicos argumentos para que no protestáramos cuando nos robasen...?.
Me da la sensación de que en España nos hemos tomado tan a pecho el lavar bien los trapos sucios, que nos hemos pasado en la lejía, y de este modo, por supuesto, ha desaparecido la suciedad, pero nos estamos quedando también sin ropa. El exceso de lejía no limpia la ropa; la estropea.
Confío en que todos hayamos aprendido la lección que nos han dado los vascos, y ojalá este sentimiento de nobleza no vuelva a ser enterrado por los enemigos de Euskadi y de la paz. Los que pueden, deben mantener vivo el deseo del pueblo y no traicionarle.
Los peores adversarios del bienestar y la paz siempre han sido la patriotería y el miedo, pero creo que el pueblo vasco ha sabido imponerse a esos bajos sentimientos humanos. Enhorabuena. Toda España os apoya... Y Miguel Ángel Blanco -el concejal elegido por el pueblo y asesinado por ETA- se siente muy orgulloso de todos vosotros.
<Volver al índice de artículos>
* * *
(Angelberto, 25/06/98)
El asesinato. Ésa es la política de ETA.
En España todos sabemos que hay una democracia cuya edad se acerca al cuarto de siglo. Durante la dictadura de Franco había recelos e incluso odios entre los españoles de izquierdas y los de derechas, pero eso -por suerte y por tolerancia- ya se ha superado totalmente.
Sin duda sigue habiendo diferencias políticas entre las dos tendencias pero actualmente, tanto la derecha como la izquierda, conviven en España sin ningún problema e incluso con amistad.
Desde que llegó la democracia a España, hace casi un cuarto de siglo, hay elecciones cada cuatro años, y el proceso electoral está totalmente controlado por todos los partidos políticos, los cuales tienen derecho a poner al lado de cada urna a uno de sus militantes debidamente acreditado para evitar posibles irregularidades.
En España no hay la más mínima posibilidad de que se falseen las elecciones. En España siempre sale elegido el partido político que quiere el pueblo.
Eso es democracia.
Pero eso a ETA no le gusta. ETA quiere implantar su dictadura. ¿De qué modo?, muy fácil, asesinando a los políticos elegidos por el pueblo vasco y que pertenecen a otros partidos que se atreven a criticar los crímenes de ETA.
Hoy le ha tocado a Manuel Zamarreño. Lo han destrozado con una bomba. Pero lo más dramático es que Manuel estaba de concejal en Rentería porque había sustituido a otro que también había sido asesinado por ETA hace pocos meses. ¿Cuál es la conclusión?. Sencillo. ETA no acepta el diálogo. ETA no acepta más ideas que las suyas propias. ETA quiere dominar al resto de los vascos amenazándoles con la muerte. ETA quiere mandar en Euskadi por encima de todos los vascos. ETA es una mafia...
¿Qué va a ocurrir a partir de hoy en Rentería?.
¿Los concejales que no piensen como ETA, se tendrán que ir a su casa o esperarán tranquilamente a que ETA les mande la muerte?.
¿Quién se va a atrever a sustituir a Manuel...?
Eso busca ETA, acabar con la democracia utilizando el terror, ya que no son capaces de ser elegidos por medio de las urnas. Ellos quieren mandar en Euskadi a pesar de representar a menos del ocho por ciento de la población vasca, y para eso utilizan lo único que puede utilizarse en estos casos: Los asesinatos, la muerte, el terror...
Curiosamente, los delincuentes etarras y su despreciable entorno, después de cada asesinato piden negociación (¿negociar qué?) y no saben que sólo los más despreciables o los más cobardes aceptarían negociaciones ensangrentadas con asesinos.
Lo único que quiere ETA es que continúe la violencia porque gracias a eso ellos pueden darse la gran vida en países sudamericanos. Ya se sabe, los asesinatos, las extorsiones, los secuestros y... EL DINERO, el rico dinero para disfrutarlo en Sudamérica mientras van contando por allá que "luchan por la libertad..." ¡Qué cínica paradoja!.
Que los amigos iberoamericanos no se dejen engañar por los cuentos de libertad de la basura etarra y que se informen bien del tipo de gentuza que son. ETA y su entorno no buscan la libertad porque en España ya hay libertad. ETA y su entorno son lo más cobarde que nadie se pueda imaginar. ETA y su entorno forman la semilla de la más racista dictadura que haya existido jamás...
Eso es ETA y así son los pocos que les siguen.
Hitler era un pobre aficionado comparado con ETA y sus secuaces. Las torturas que ETA les hace a sus secuestrados superan con creces a las del peor grupo terrorista del peor integrismo islámico...
¿Seguirán matando los etarras a la gente que no piense como ellos?.
¿Seguirán asesinando al pueblo indiscriminadamente?
Por supuesto que sí. Son demasiado dictadores y demasiado racistas como para consentir que alguien en el País Vasco no esté de acuerdo con ellos.
Y les gusta demasiado el dinero...
<Volver al índice de artículos>
* * *
(Angelberto, 27/06/98)
Las negociaciones suelen ser imprescindibles para resolver posiciones encontradas. Por eso se negocia en todos los escalones del entramado económico, por eso se negocia en la política y por eso se negocia incluso en la guerra.
¿Eso significa que "siempre" hay que negociar?.
Yo diría que no.
Según mi opinión, no se debe negociar con extorsionadores, no se debe negociar con viles asesinos, no se debe negociar con secuestradores, no se debe negociar con mafiosos... No se debe, en fin, negociar con ETA ni con ninguna otra banda organizada de delincuentes.
Vamos a ver si puedo expresarme adecuadamente.
Tanto en la política como en la economía o en la guerra, se negocia porque -según creo- hay una especie de código de honor entre los negociadores, ambos representan a una buena parte de personas y los contendientes siempre utilizan las mismas armas para luchar entre sí, pero en el caso de ETA -que es el caso que nos ocupa- no es así en absoluto.
En el caso que nos ocupa, ETA utiliza las armas, las bombas, los secuestros, las extorsiones y los asesinatos contra las SIMPLES PALABRAS de los políticos elegidos por el pueblo.
En el caso que nos ocupa, es evidente que ETA representa a una mínima parte del pueblo vasco porque los propios vascos se niegan a votarlos en las elecciones, pero ETA no se resigna a tener una pequeñísima representación en los parlamentos, y por eso busca el poder utilizando el terrorismo cobarde y asesino.
En el caso que nos ocupa, ETA ha demostrado que carece absolutamente de la más mínima cualidad que pueda acercarse al concepto del honor. Por ese mismo motivo, ni siquiera pestañean cuando una de sus bombas destroza a mujeres, niños y multitud de personas inocentes.
¿Cómo se puede llegar a pensar en negociar con gentuza así?.
Hay sólo tres supuestos que podrían obligar a la negociación con ETA y que son los siguientes:
¿Se da alguno de estos tres casos?. No. Pues entonces no puede haber lugar a ningún tipo de negociación. Es mi modo de ver las cosas y el modo de verlas de prácticamente todos los españoles, vascos incluidos, por supuesto.
Algunos incautos, que van de protagonistas, dicen que para evitar los asesinatos de ETA es mejor negociar con ellos, y me da la sensación de que los pobres ingenuos no se dan cuenta que ETA actúa igual que los chantajistas: "Si me das tanto, te doy los negativos...", pero lo siguiente que le llega al pobre chantajeado no son los negativos sino un nuevo y más sustancioso chantaje.
No, la verdad es que a la gente inteligente y bienintencionada no le interesa negociar con ellos. ETA tiene que caer por el propio peso de sus asesinatos y ahogados en los miles de litros de sangre inocente que han derramado y que seguirán derramando.
Negociar con ellos sería una inmensa traición a la más elemental dignidad humana. Negociar con ellos sería no respetar a los muertos. Negociar con ellos sería mancharse de sangre inocente...
<Volver al índice de artículos>
* * *
(Angelberto, 9/07/98)
El fascismo es fácilmente identificable y, básicamente, se caracteriza por la unión de los siguientes conceptos:
1º.- Los que siguen esta doctrina sólo aceptan la existencia de un único partido político, es decir, están contra todos los demás y no admiten más idea que la suya propia, llegando al asesinato e incluso al genocidio para conseguir que prevalezcan sus principios.
2º.- Son corporativistas, o sea, nunca condenan las barbaridades cometidas por sus condiscípulos ni aun tratándose de acciones excepcionalmente aberrantes y, en estos casos, siempre buscan una disculpa para los que forman parte de su organización.
3º.- Llevan el nacionalismo hasta la más ridícula exaltación.
Estoy seguro que con estos tres conceptos he definido a ETA y su entorno con absoluta claridad, y si alguien no lo cree así que vuelva a leerlo...
Indudablemente, estos mismos conceptos también definían, o aún definen, a Hitler, Stalin, Mussolini, Mao, Castro, Sadam y tantos otros dictadores más o menos fundamentalistas de los que hay, ha habido, y por desgracia seguirá habiendo en el mundo.
Lo que me parece realmente curioso es que el vocablo "fascista" sea tan habitualmente utilizado por algunos individuos para definir a las personas que no piensan como ellos. Estos desorientados suelen decir que son de izquierdas o, a veces, se expresan como si fuesen nacionalistas pero en realidad se trata de gente frustrada que se niega a aceptar la vida en democracia.
Todos estos -vamos a llamarles "equivocados"- deben saber que el fascismo es algo más que una determinada tendencia política. El fascismo es un modo criminal de actuar que nada tiene que ver con las izquierdas, las derechas o los nacionalismos moderados.
Fascistas son los que matan a los que no piensan como ellos (a concejales del PP, por ejemplo). Fascistas son los que no condenan los asesinatos de ETA (todos sabemos a quienes me refiero). Y fascistas son los que llevan "su nacionalismo" hasta el millar de asesinatos de inocentes mientras disfrutan de una democracia como la española.
Que nadie se equivoque con ETA y su entorno.
Ellos son los verdaderos fascistas.
<Volver al índice de artículos>
* * *
(Angelberto, 11/07/98)
Ocurrió a mediados de julio de 1997.
Entre los concejales pertenecientes a los diversos partidos políticos que representan al pueblo vizcaíno de Ermua, había uno llamado Miguel Ángel Blanco Garrido. Era muy joven. Tenía poco más de veinte años.
Alternaba su trabajo diario en una oficina con su hobby favorito. Tocaba la batería en un grupo musical.
Miguel Ángel tenía novia y un montón de esperanzas de futuro.
Su trabajo como concejal de un pequeño pueblo se limitaba a representar a quienes le habían votado, procurando hacer un buen servicio a todos sus vecinos.
No le gustaba la violencia. Era simpático, agradable y un poco tímido...
Un buen muchacho. Todos los que le conocían, independientemente de su ideología política, coincidían en eso. Miguel Ángel era un buen muchacho.
Quizá por eso Miguel Ángel Blanco fue elegido por ETA para "dar una lección" (su lección) a todos los españoles que queremos vivir en democracia... Posiblemente lo que quiso demostrar ETA con aquella nueva aberración fue que ellos no sólo matan personas. Que ellos también pretenden matar ideas. Ideas demócratas...
ETA secuestró a Miguel Ángel y amenazó con matarlo si en unas pocas horas no claudicaba el Gobierno democrático de España ante las exigencias de los terroristas.
Toda España salió a la calle. Todo el País Vasco era un hervidero de gente pidiendo a ETA la libertad para Miguel Ángel Blanco. Más del 88 por ciento de los vascos (hay que descontar las repugnantes excepciones de siempre) salieron a la calle llorando por la libertad de Miguel Ángel...
Pero el plazo acabó y los asesinos de ETA, haciendo caso omiso a lo que el pueblo vasco demandaba, llevaron a Miguel Ángel a un monte, le ataron las manos a la espalda y le dispararon un tiro en la cabeza... Pero Miguel Ángel era joven y su cuerpo se negaba a morir, por eso los asesinos le hicieron otro disparo que nuevamente atravesó su cerebro...
Alguien oyó los tiros y se acercó al lugar. Allí estaba Miguel, entre estertores de muerte y hecho un ovillo. Miguel Ángel aún no había muerto pero la esperanza duró poco.
Miguel Ángel falleció pocas horas después.
La indignación se apoderó de todos los españoles.
La indignación se apoderó de todos los vascos...
Todos salieron a la calle para hacer entender a ETA y a su entorno que nadie les quiere, que no representan al pueblo vasco, que sólo son un grupo de asesinos que ha perdido el norte... Pero el entorno de ETA no se avergonzaba por lo sucedido, en absoluto. Mientras la inmensa mayoría de los vascos se manifestaban por todos los pueblos y ciudades de Euskadi repudiando el nuevo asesinato de ETA, ellos parecían celebrarlo bebiendo vino en las Herriko Tabernak...
La Ertzaintza (policía vasca), cumpliendo muy bien con su deber, tuvo que proteger a esa gente cobarde que forma el entorno de ETA. Y la tuvo que proteger porque el pueblo vasco, harto ya de tanto terror, no podía contenerse ante las provocaciones de los cómplices de los asesinos.
Todos los partidos democráticos de Euskadi se reunieron con urgencia porque los ciudadanos de bien se habían hecho los auténticos dueños de la calle y su exaltación podría provocar daños no deseados.
Todos los partidos democráticos juraron no dialogar con los asesinos ni con los que les apoyan. Todos los partidos democráticos juraron unirse contra los asesinos de Miguel Ángel Blanco. Todos los políticos democráticos estaban con los deseos del pueblo...
Estaban...
Un año después las cosas han cambiado.
Después de Miguel Ángel Blanco ha habido otras siete personas asesinadas por ETA, entre las cuales hay cinco concejales que también habían sido elegidos por el pueblo en elecciones libres y democráticas...
Y es que, un año después, las aguas han vuelto a su putrefacto cauce. Alguna de la gente importante que siguió, puño en alto, la fortísima corriente generada por el pueblo tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco, ahora dice que "lo que la gente en realidad quería era negociar con ETA...", que "lo que la gente quiere es que se acabe la violencia a cualquier precio..."
No, amigos importantes, no.
La dignidad no tiene precio.
Lo que representaba el concejal Miguel Ángel Blanco Garrido NO TIENE PRECIO.
<Volver al índice de artículos>
* * *
(Angelberto, 13/07/98)
Una de las excusas que pone ETA para asesinar a gente indefensa es la relativa diseminación de presos etarras por las diferentes cárceles españolas. Consideran un derecho inalienable el que todos los integrantes de la organización terrorista estén en las prisiones de Euskadi.
Según su modo de ver las cosas ese derecho es tan esencial que bien vale la vida de las personas que no piensan como ellos.
Cada cual es muy libre de pensar lo que le venga en gana, y estoy seguro de que nadie debe morir por considerar las cosas de un modo determinado.
De acuerdo con mi opinión, hay motivos más que sobrados para que se evite el que los presos de ETA estén juntos en las cárceles, y la razón es muy sencilla.
Todos sabemos que ETA es una organización mafiosa que se rige por una férrea disciplina, y cuando algún integrante de la organización decide apartarse de ella es duramente castigado. Algo así le pasó a Yoyes, una ex-etarra que no quiso seguir cometiendo crímenes y que fue asesinada por sus propios ex-compañeros en presencia de su hijo pequeño.
La cuestión es que a los dirigentes de esta organización mafiosa no les interesa que sus -¿esclavos?- decidan convertirse en personas normales aprovechando la tranquilidad de una cárcel ajena a Euskadi y alejada de las consignas fascistas de sus jefes.
Natural. ¿Cómo les va a interesar eso?
¿Qué jefe de organización mafiosa querría quedarse sin peones gratuitos que le hagan el trabajo sucio?.
Ésa es la cuestión, y no otra.
Que nadie se crea eso de que quieren que los presos vayan a cárceles de Euskadi para que estén cerca de sus familias. En absoluto. A los dirigentes etarras no les importan nada las familias de sus incautos esclavos, lo único que quieren es no perder el control de las bases de su organización.
Todas estas pobres personas que llenas de buena intención apoyan el acercamiento de los presos a cárceles del País Vasco, no se dan cuenta de que a muchos de ellos les están haciendo un flaco favor, porque hay bastantes etarras que quieren reinsertarse, y no quieren volver a extorsionar, ni a secuestrar, ni a asesinar... Y saben que si les mandan a prisiones de Euskadi les será imposible escapar del duro control fascista de ETA.
Creo que todo el mundo tiene derecho a la reinserción. Incluso el peor asesino de ETA tiene derecho a renunciar a la muerte y convertirse en un ciudadano que trabaje por su país, dentro de las normas de la civilización democrática... Pero, por desgracia, eso ha sido y es constantemente impedido por la organización terrorista a base de permanentes amenazas de muerte contra los potenciales reinsertados o sus familias.
Sin duda debemos evitar hacerles el juego a los mafiosos de ETA con el tema del acercamiento de los presos, porque este acercamiento destruiría reinserciones y fortalecería a su organización para seguir llenando de sangre vasca las calles de Euskadi.
El acercamiento de los presos de ETA sólo serviría para que la violencia terrorista continuase en Euskadi con más virulencia aún de la que los asesinos y su entorno hacen gala en la actualidad.
Los que pueden, deben evitar que esto suceda.
<Volver al índice de artículos>
* * *
(Angelberto 22/07/98)
El juez Garzón ha cerrado el diario Egin y ha encarcelado a algunos de sus principales empleados porque considera que están relacionados con el mundo de ETA. Toda España lo sabe. Del mismo modo que, desde hace años, por toda España se dice que el diario Egin es el periódico del que se sirve ETA para dar publicidad de sus ideas asesinas.
También he oído en los medios de información, que este periódico se ha utilizado para realizar comunicaciones en clave entre los diferentes miembros de ETA, probablemente para llevar a cabo sus acciones criminales con más rapidez y, sobre todo, con más seguridad.
Prácticamente toda España lo dice y prácticamente toda España está convencida de que es así.
Prácticamente toda España tiene la íntima certeza de que Egin es una rama de ETA, o dicho de otro modo, prácticamente toda España está segura de que Egin forma parte de la organización criminal ETA.
Sin embargo, yo no voy a decirlo hasta que salga el juicio y haya condenas, aunque, por supuesto, tengo una clarísima opinión al respecto, tanto si se encuentran las pruebas como si no.
Ahora vamos a suponer que lo que piensan la mayor parte de los españoles sea cierto. Vamos a suponerlo. Repito, SÓLO A SUPONERLO.
1º.- Vamos a suponer que el diario Egin tenga la misión de apoyar las acciones de ETA.
2º.- Vamos a suponer que el diario Egin sirva para indicar al comando asesino el momento en que hay que quitar la vida a alguien.
3º.- Vamos a suponer que el diario Egin sirva para "blanquear" dinero procedente de extorsiones o secuestros.
4º.- Vamos a suponer que el diario Egin sirva para "blanquear" la sangre procedente de las víctimas ocasionadas por ETA.
Supongamos que todo esto es cierto... Y supongamos que se demuestra.
Si esto llegase a demostrarse ¿qué dirían los poquísimos que están en contra del cierre del Egin?.
¿Quizá dirían que apoyar las acciones de ETA no es tan grave?.
¿Quizá dirían que dar instrucciones para cometer asesinatos no es tan grave?.
¿Quizá dirían que "blanquear" el dinero de las extorsiones y los secuestros no es tan grave?.
¿Quizá dirían que disfrazar el asesinato vil de un inocente como "una acción por la libertad" no es tan grave?.
¿O quizá dirían que la libertad de expresión es más importante que la vida de los asesinados por ETA...?.
Estoy totalmente de acuerdo con la libertad de expresión, pero cuando la libertad de expresión se use para asesinar, automáticamente me pondré en contra de ella.
Quien hable de libertad mientras apoya a asesinos es un auténtico hipócrita.
<Volver al índice de artículos>
* * *
(Angelberto 10/09/98)
No puedo evitar el preguntarme las extrañas razones que puede haber para que una persona sea condenada sin pruebas. Y que conste que no me estoy refiriendo a condenas judiciales.
Cuando alguien decide culpar a otro de algo que -al parecer- ha hecho mal, lo primero que debe procurar es buscar y encontrar las pruebas necesarias que demuestren fehacientemente la culpabilidad.
Infortunadamente, de un tiempo a esta parte, se está poniendo de moda en nuestra sociedad el dar una excesiva importancia a las acusaciones de cierta clase de personas que no deberían tener la más mínima credibilidad, y debido a esas acusaciones -quizá interesadas- hay personas inocentes que, sin comerlo ni beberlo, pueden cargarse con culpas que no les corresponden. Según mi opinión, esos acusadores -posiblemente acusadores falsos-, son los que forman el "Otro Poder", un poder que, por cierto, es de una extraordinaria importancia debido a la influencia que, desgraciadamente, ejerce sobre los demás.
¿Es suficiente que Pedro diga que fue Juan para que todos condenemos a Juan? ¿Es suficiente que yo crea que fue Juan para que, unido a lo que dice Pedro, sirva para condenar al pobre Juan?.
Ya sé que las cosas no son tan simples pero ¿acaso siempre condenamos con pruebas?.
Estoy seguro que no.
Muchas veces nos sentimos satisfechos con lo que nos cuentan, y después de agregarle un poco de imaginación, acabamos estando convencidos de que lo que nos han dicho es la auténtica verdad.
Hay que tener mucho cuidado con el "Otro Poder" y no considerarle siempre puro y limpio porque, en ese caso, es muy muy posible que cometamos un error del que nunca dejemos de arrepentirnos.
Tampoco hay que olvidar que toda esa gente -siempre indeseable- que integra el "Otro Poder" no tiene una venda que le tape los ojos ni una balanza en la mano...
Cuidémonos del "Otro Poder" por el bien de todos.
<Volver al índice de artículos>
* * *
(Angelberto, 17/09/98)
El síndrome de Estocolmo es un efecto psicológico que se da en los secuestrados después de haber convivido durante un cierto tiempo con sus secuestradores.
Las personas que padecen este síndrome suelen ser personas débiles que han sido secuestradas, maltratadas, amenazadas de muerte y encerradas en oscuras mazmorras contra su voluntad. Estas personas, durante el cautiverio, nunca tienen el más mínimo conocimiento de lo que les puede deparar su incierto futuro en manos de los indeseables que les han quitado la libertad.
A pesar de todo el daño que sufren estas víctimas, el curioso efecto del síndrome de Estocolmo provoca que algunos secuestrados acaben sintiendo cierta estima e incluso cariño por sus secuestradores, y no sólo estima y cariño sino también comprensión por su modo de actuar.
Parece increíble pero es cierto...
Y analizando lo que hoy está ocurriendo en Euskadi, no queda más remedio que pensar que el fantasma del síndrome de Estocolmo quizá esté flotando sobre algunas cabezas más o menos prominentes del País Vasco cuyos propietarios, increíblemente, han venido mostrando en todos los medios de comunicación durante las últimas horas una exultante e infantil felicidad por la tregua "indefinida" de ETA.
Me ha parecido extraordinariamente curioso observar como algunas de estas personas están convencidas de que el problema del terrorismo se va a terminar a pesar de la premeditada y evidente "indefinición" de la tregua de ETA.
Algunas de estas personas, después de condenar -con más o menos tibieza- los cientos y cientos de asesinatos que han provocado los terroristas durante los últimos tiempos, ahora pretenden convertirse en jueces diciendo que ETA ha hablado y que a partir de este momento le toca hablar al Gobierno... Y, seguramente, como el Gobierno no aceptará el chantaje de ETA, sin duda empezarán las críticas, y hasta cabe la posibilidad de que los que se han erigido en "arbitros" acaben diciendo que, en el fondo, los malos no son los terroristas sino los demás, por no aceptar sus exigencias...
Estas personas, que bien pudieran estar padeciendo una variante del síndrome de Estocolmo, parecen no darse cuenta de que el único "gesto" que ha hecho ese grupo terrorista -al que todos condenamos- ha sido decir que "de momento" no van a matar a nadie hasta ver si se cumplen sus exigencias anticonstitucionales, pero que si no se cumple lo que ellos desean, seguirán matando...
No veo que nada haya cambiado en la estrategia habitual de ETA.
Ellos mismos lo han dicho bien claro: Se quedarán con las armas y no dudarán en utilizarlas si -según su particular modo de ver las cosas- fuera necesario.
¿Es posible que un demócrata en su sano juicio vea en este "gesto" un deseo de paz?.
¿Es posible que un demócrata en su sano juicio no se sienta asqueado por esta nueva amenaza de ETA?.
¿Es posible que un demócrata olvide con tanta facilidad tantos viles asesinatos?.
No puede haber ninguna duda. Es el síndrome de Estocolmo.
<Volver al índice de artículos>
* * *
(Angelberto, 12/03/99)
Se habla mucho de la tregua de ETA aunque lo cierto es que, en realidad, esa tregua no existe.
Hace ya seis meses que los terroristas declararon una tregua "indefinida" y desde entonces aún no han asesinado a nadie (supongo que estarán descompuestos), pero aunque no hayan matado, es evidente que continúan actuando como miserables, viles y ruines seres, que se dedican ininterrumpidamente a aterrorizar a la gran mayoría de vascos. Esta gran mayoría de vascos, sin duda, odia sus violentos y cobardes modos de expresar su particular forma de pensar, pero para su desgracia no les queda más remedio que convivir con la minoritaria basura etarra y soportar día a día su violencia asesina y su odio indigno y racista.
Esta manada de repugnantes personajillos de "herriko tabernak", gasolina y amosal no han cesado en su habitual extorsión mafiosa a empresarios vascos, ni han dejado de amenazar ni de quemar las casas, coches y negocios de los concejales elegidos por el pueblo vasco, y si no han cesado en esa violencia es por el simple hecho de que son delincuentes de la peor calaña acostumbrados a vivir de la extorsión, y también -cómo no- porque esos concejales a los que odian mortalmente (y los matan) no tienen su misma idea política nazi, fascista y excluyente.
Es evidente que ni hay ni ha habido tregua. Simplemente los terroristas han tratado de organizarse para poder seguir matando más y mejor, y mientras tanto, los cobardes más jóvenes se han dedicado a relevar a sus mayores en el terror callejero contra el ciudadano vasco de bien.
Algunos incautos se han dejado llevar por la ilusión de que la vileza ruin y cobarde de ETA y su entorno, de pronto se convertiría en normalidad, pero desgraciadamente no ha sido así, por más que algunos hayan cerrado los ojos ante las decenas de atentados cometidos desde el inicio de la tregua, denominándolos con el asqueroso eufemismo de "violencia de baja intensidad".
En más de una ocasión he podido ver en televisión a gente importante de Euskadi luciendo socarronas sonrisas o manifestando hipócritas condenas ante "la violencia de baja intensidad" de "los chicos de la gasolina".
Lo que creo que ocurre es que saben positivamente que esa "violencia de baja intensidad" no les va a tocar a ellos, y por eso no le dan importancia. Seguro que no piensan del mismo modo esos vascos que, por manifestar una idea política diferente a la de los hipócritas, han perdido su comercio a causa de los artefactos incendiarios de "los chicos de la gasolina". Seguro que estos vascos, auténticas víctimas de la violencia, no sonreirán socarronamente mientras ven que ellos y sus familias han perdido su medio de vida y su inversión, a la vez que, de cuando en cuando, reciben mafiosas misivas con violentas y cobardes amenazas de muerte.
No hay duda que los hipócritas vivirían felices por muchos años (cuantos más años, mejor) con la "violencia de baja intensidad" quemando los comercios, los coches y las casas de sus adversarios políticos, aunque, eso sí, (viva la hipocresía), sin que haya asesinatos.
Por otra parte resulta paradójico comprobar la curiosa preocupación de los hipócritas a causa de las últimas detenciones de París y Guipúzcoa... Pero de qué se preocupan, si saben perfectamente que los terroristas a ellos no les van a matar... Que los hipócritas dejen que se preocupen otros. Que los hipócritas dejen que se preocupe la gente decente que está encantada con las detenciones, ya que esa gente y sólo ella es la víctima potencial de los asesinos que tanto parecen querer proteger los hipócritas.
Hasta qué punto de farisaica perversión están llegando algunos...
Pero cómo diablos se puede construir un país desde la más negra mierda...
Imposible, hipócritas, imposible...
<Volver al índice de artículos>
* * *
(Angelberto, 28/04/99)
Los nacionalistas vascos excluyentes parecen tener como único proyecto en su vida conseguir la independencia para Euskadi, pero no se conforman con eso, no; también quieren anexionarse la comunidad autónoma de Navarra y una zona del sur de Francia fronteriza con esas dos regiones españolas.
Los mismos nacionalistas vascos a que me refiero, afirman que la independencia que exigen "es el derecho de un pueblo a elegir libremente su futuro".
Ciertamente los pueblos tienen derecho a elegir libremente su futuro, pero a los nacionalistas vascos se les olvida algo tan importante como caer en la cuenta de que, de todo el pueblo de Euskadi, tan sólo son ellos los que piden esa independencia.
Los nacionalistas vascos no quieren darse por enterados de que, en las últimas elecciones de Euskadi, sobre un censo de 1.821.456 vascos, sólo han votado a partidos nacionalistas 674.584, lo que viene a significar que de cada 100 vascos hay 63 que no han querido votar a favor de la idea nacionalista.
Es verdad que dentro de ese 63% de vascos que no han votado al nacionalismo, aproximadamente la mitad son abstencionistas, es decir, son personas que tampoco se han decantado por ninguna otra idea política, pero eso sólo puede significar que no se inclinan por ninguna de las ideas políticas que les ofrecen, incluida, evidentemente, la nacionalista.
Dicho de otro modo podríamos llegar a la conclusión de que esos abstencionistas, sin duda, no son del Partido Popular ni del Partido Socialista pero, por supuesto, tampoco son nacionalistas vascos. Esos abstencionistas serán lo que sean y tendrán la idea política que tengan pero NO SON NACIONALISTAS VASCOS y por consiguiente no se les puede obligar a dejar de ser españoles.
Aun así, algunos nacionalistas vascos, aprovechando su leve mayoría sobre el resto de partidos políticos (ya que los abstencionistas no cuentan), pretenden que se realice un referéndum en el País Vasco sobre la independencia de Euskadi, que seguramente confían en ganar. Pero pasan por alto que la provincia vasca de Álava es marcada y claramente antinacionalista y, además, mayoritariamente votante del Partido Popular. Igualmente pasan por alto que San Sebastián, la capital de Guipúzcoa, también es mayoritariamente votada por el Partido Popular. Y, del mismo modo, nos encontramos con una importante cantidad de ayuntamientos de toda la comunidad autónoma de Euskadi que votan mayoritariamente a partidos no nacionalistas vascos.
Si atendemos a esa clara realidad de que muchos e importantes municipios de Euskadi -así como una provincia de las tres que hay en el País Vasco- no quieren ser nacionalistas, y mucho menos independientes, ¿por qué tanto empeño en la independencia? .
¿Quizá los nacionalistas vascos pretenden someter a ciudades como San Sebastián, o provincias como Álava?.
¿Por qué intentan impedir que Álava o San Sebastián "sigan eligiendo libremente su futuro"?.
¿Por qué quieren hacer creer que la mayoría de los vascos son nacionalistas?.
Los planes de los nacionalistas vascos excluyentes están muy claros, pretenden convencer de que Euskadi está sometida a España para, con esos peregrinos argumentos, conseguir una independencia que les permitiese a ellos someter a Álava, San Sebastián y otros muchos lugares del País Vasco.
Ante la propuesta de algunos nacionalistas para realizar un referéndum en el País Vasco sobre la independencia de Euskadi, yo sugeriría que ese referéndum se realizase en todo el territorio español, o bien en todos y cada uno de los ayuntamientos de Euskadi por separado, no vaya a ser que San Sebastián, Vitoria o Ermua, por ejemplo, no quieran ser independientes de España...
A los nacionalistas vascos parece que les está pasando lo mismo que les ocurrió a los votantes del partido de Hitler cuando ganó las elecciones antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Los nacionalistas vascos parece que se están emborrachado de nacionalismo y, consecuentemente, de sectarismo, de fanatismo, de intolerancia, de racismo, de egocentrismo, de soberbia, de prepotencia, de autoritarismo...
En fin; una pena...
<Volver al índice de artículos>
* * *
(Angelberto, 18/12/99)
Los nacionalistas vascos dicen que no van a romper el frente nacionalista a pesar del fin de la tregua, y hay algunos de estos nacionalistas (los más humanos) que dicen que si ETA asesinase a alguien sí lo romperían.
Yo no sé si los nacionalistas romperían ese frente tras un asesinato de ETA, pero aunque así fuese no acabo de entender que no justifiquen el asesinato y sin embargo sí justifiquen la amenaza de muerte.
Los nacionalistas aceptan que ETA amenace con volver a asesinar pero no aceptan que asesine; en otras palabras, los nacionalistas no ven nada malo en que ETA amenace a las decenas de miles de personas que considera objetivos (porque son decenas de miles), mientras no los mate.
Y yo me pregunto, ¿A los nacionalistas no les importa lo que sienten los amenazados por ETA? ¿A los nacionalistas no les importa que haya gente esperando el tiro en la nuca en cualquier momento? ¿A los nacionalistas no les importa la angustia de las víctimas potenciales?.
Pues, efectivamente, parece que a los nacionalistas no les importa nada de eso. Lo único que parece que les importa es que el atentado no llegue. O dicho con otras palabras, parece ser que para ellos LA ANGUSTIA DEL AMENAZADO ES LO DE MENOS.
Qué felices son los nacionalistas cuando dicen que no habrá atentados.
Qué felices son desde su absoluta seguridad de no ser objetivos mortales de nadie.
Qué felices son olvidando lo que sienten las personas amenazadas.
Y yo vuelvo a preguntarme: ¿DE QUÉ CLASE DE MIERDA INSENSIBLE ESTARÁN HECHOS?.
<Volver al índice de artículos>
* * *
(Angelberto, 22/12/99)
Hace casi un mes que ETA decidió dar por finalizada su tregua y lo más curioso es que hubo gente que se extrañó por ello.
Era bastante evidente el hecho de que ETA buscaba reorganizarse para continuar con sus actividades mafiosas, ya que la propia ETA sabía perfectamente que el podrido pacto de Estella no podía dar ningún fruto.
Posiblemente los nacionalistas vascos creyeran que uniéndose todos ellos serían capaces de controlar a ETA para que dejase de asesinar, y finalmente se ha visto que ETA va por libre y que no entiende otro modo de lograr sus objetivos que el terror y la muerte.
Después de tres semanas de la finalización de la tregua, la Guardia Civil ha interceptado dos furgonetas robadas por ETA, que se dirigían a Madrid con mil kilogramos de explosivos cada una, y perfectamente activados para ser explosionados de inmediato.
No es extraño que ETA se dispusiese a cometer el mayor atentado de su historia. Tampoco es extraño que no les importase en absoluto los centenares de muertos inocentes que podrían haber causado con esas explosiones. Y ni siquiera es extraño que considerasen esta acción como un "acto heroico" de "bravos soldados vascos"...
Lo que a mí me parece muy, pero que muy extraño es que Arzallus, el presidente del Partido Nacionalista Vasco, no haya condenado este bárbaro intento de asesinatos masivos y que, además, se haya atrevido a decir que al Ministro del Interior le hubiera gustado que explotasen esas bombas... También me extraña que los partidos nacionalistas democráticos continúen codo con codo en el Pacto de Estella junto a los secuaces de ETA. Sí, ETA, esa misma ETA que sólo hace un par de días -y de no ser por la Guardia Civil- podría haber causado centenares de muertos en Madrid.
La verdad es que es muy difícil entender a los nacionalistas vascos, pero aun así yo me niego a creer que compartan las tesis de ETA, también me niego a creer que apoyen su violencia, y, por supuesto, me niego a creer que sigan con ellos después de que cometan su primer asesinato.
Ya veremos... El tiempo irá aclarando las cosas.
<Volver al índice de artículos>
* * *
(Angelberto 23/12/99)
Los
cobardes asesinos de ETA lo llaman "aportación económica".
Y es que los asesinos de ETA comen todos los días, y se visten, y
tienen casa, y se divierten... Claro, normal. Y para eso necesitan dinero.
Y, además, los asesinos de ETA también compran armas y explosivos
para matar gente... Claro, normal. Y para eso también necesitan dinero.
Entonces deciden buscarlo.
Y ¿dónde lo buscan?. Pues muy fácil, donde lo hay.
Se lo "piden" a los empresarios vascos.
Y ¿cómo lo piden?.
Pues así:
"Han pasado dos años desde que usted recibió, por parte
de ETA, la petición de aportación económica, y como no ha realizado ningún tipo de
gestión para satisfacer dicha deuda le hacemos llegar este ÚLTIMO AVISO para que nos
abone la cantidad de 30.000.000 de pesetas en el plazo máximo de un mes. Si no lo hace
así, usted y sus bienes se convertirán automáticamente en objetivo potencial de ETA. Y
lo mismo le ocurrirá si lo denuncia a la Policía."
Da gusto ver cómo colabora el pueblo vasco con los "bravos
guerreros" de ETA. Ellos sólo tienen que hacer una discreta petición de dinero, y
el pueblo se vuelca para entregárselo...
Por cierto esta carta es absolutamente real y me la ha hecho llegar un
amigo mío que tiene la desgracia de ser otro objetivo más del violento nacionalismo
vasco.
Cuando le aconsejé que no pagase me dijo que lo tenía bastante claro
y que prefería el riesgo de un posible atentado a convertirse en una mierda, porque él
cree que es de mierdas darle dinero a la mafia.
Y tiene razón.
Por dignidad.
Pero sobre todo para evitar que ese dinero sirva para comprar los
explosivos que asesinarían a muchas muchas personas.
Y es que mi amigo vasco no quiere colaborar con la locura asesina del
nacionalismo de ETA.
Mi amigo vasco prefiere morir a ser parte de esa locura.
Mi amigo vasco tiene razón.
<Volver al índice de artículos>
* * *
(Angelberto, 28/12/99)
Si es que ya le vale (como ahora dicen los "progres"), ya le vale al Anasagasti ése...
Y ya le vale porque se pasa. Y se pasa porque va por ahí tachando de "falto de valentía" a todo aquél que no hace lo que él hace.
Comentando el discurso navideño del Rey, recuerdo que el inefable Anasagasti dijo que "le había faltado valentía" a nuestro monarca. También recuerdo que hace unos días aseguró que al Gobierno "le faltaba valentía"...
Y yo digo: ¡Diantres!, qué maneras más finas tiene Anasagasti para llamarle a uno cobarde...
De todos modos alguien debería aclararle a Anasagasti que está en un error cuando cree que es de valientes sentarse a hablar con ETA y hacer concesiones a la banda a cambio de que deje la violencia.
ETA es un grupo organizado de delincuentes extorsionadores y asesinos, y cualquier gobierno de cualquier nación democrática haría muy mal en mostrar "la valentía de Anasagasti" doblegándose ante las amenazas de unos asesinos.
De valientes habría sido que el PNV no se hubiera amilanado ante la violencia de ETA y le hubiese plantado cara, pero no, el PNV, acogiéndose a "la valentía de Anasagasti" se ha bajado los pantalones y ahora anda por ahí diciendo tonterías.
Y las tonterías que va diciendo el PNV son, por ejemplo, que ETA no pensaba explosionar las furgonetas-bomba que mandaba a Madrid, porque en el artefacto explosivo de una de ellas había una nota que decía algo así como "peligro, bomba"...
Y, por supuesto, al PNV no se le pasa por la imaginación que esa nota fuese dirigida a los distintos etarras por los que sucesivamente han ido pasando las dichosas furgonetas, ya que el PNV está convencido de que los etarras se han molestado en robar las furgonetas, cargarlas con dos mil kilos de explosivos, activar los detonadores y llevarlas a Madrid para, a continuación, avisar a la Policía...
¡Ah!, y eso sí, el PNV cree que la mejor demostración de que la bondad de ETA raya en lo sacrosanto, es que en una de las bombas los asesinos habían puesto la notita de marras: "peligro, bomba".
Y a creerse esas milongas lo llama "valentía" el Anasagasti...
Y a aceptar tesis minoritarias a fuerza de terrorismo lo llama "valentía" el Anasagasti...
Y yo me pregunto: ¿Sabrá el Anasagasti ése lo que es el valor?.
Cuánta manipulación, Dios mío, cuánta manipulación...
<Volver al índice de artículos>
* * *
(Angelberto, 05/01/00)
El Obispo de San Sebastián, monseñor Setién, desde hace mucho tiempo se viene caracterizando por sus mensajes más o menos ambiguos en relación con el problema de los asesinos nacionalistas de ETA.
Como demócrata me parece muy bien que cualquier persona pueda exponer su punto de vista en relación con cualquier tema, y -en cierto modo- también me parece bien que los partidarios de que se utilice el terror y el asesinato como medio de expresión política, puedan manifestarse libremente. Lo que no me parece tan bien es que todo un señor obispo católico acabe asegurando con rotunda claridad que los demócratas "debemos pagar un precio por la paz".
Personalmente me parece de una desfachatez que raya la locura el que un obispo católico se atreva a influir en sus feligreses manifestando la misma idea que persiguen los terroristas de ETA desde hace decenas de años, con la despreciable afirmación de que "debemos pagar un precio por la paz". Ése es el claro mensaje que ETA nos envía con cada uno de sus asesinatos y que, desgraciadamente, ahora nos ratifica el Obispo Setién diciendo con todo descaro que "paguemos un precio por la paz"...
No he podido evitar que ese mensaje del Obispo Setién me recuerde a las películas de cine negro americano, cuando los gansters de metralleta y sombrero se pasaban por los comercios del barrio diciendo a los desgraciados comerciantes unas palabras parecidas a las del Obispo Setién y que eran más o menos éstas: "Tiene usted que pagar un precio por la protección".
Sí. Los gansters lo llamaban "protección" y el Obispo Setién lo llama "paz", pero en realidad es lo mismo...
Quiero creer (aunque a veces me cuesta) que el Obispo Setién tenga buenas intenciones cuando asegura que los demócratas debemos doblegarnos ante las exigencias de los terroristas para conseguir la paz. Y suponiendo que las intenciones del Obispo Setién sean buenas, este buen señor debería comprender que su capacitación como político es más o menos la misma que podría tener Anguita como religioso.
Lo que quiero decir con esto es que el Obispo Setién no está viviendo en aquella Edad Media en la que la religión parecía estar obligada a influir en todas las cuestiones de Estado. En la actualidad, y por suerte, España es un país libre, democrático y aconfesional en el que caben todo tipo de religiones, y en el que un obispo católico no debería tener más poder que un obispo mormón.
Ya sé que la religión católica todavía es muy poderosa en España, y que el Obispo Setién sabe positivamente que, cuando a él le dé la gana, puede influir en sus feligreses en el sentido que le apetezca, y precisamente ahí está el peligro de sus palabras...
El Obispo Setién no debería poner en su boca las ilegítimas exigencias de ETA porque eso podría provocar que sus feligreses acabasen aceptando como buenas las tesis violentas de los terroristas.
La verdad es que espero que sea ETA la que esté manipulando al Obispo Setién sin éste saberlo, antes de que sea el Obispo Setién el que, con su reconocido poder, esté pretendiendo manipular al pueblo.
<Volver al índice de artículos>
* * *
(Angelberto, 24/02/00)
Es curioso cómo nos hemos acostumbrado a la hipocresía...
Una gran mayoría de vascos -incluidos muchos votantes del PNV- tienen el profundo convencimiento de que Arzallus, el presidente de su partido, comete muy a menudo demasiados errores políticos que están poniendo en entredicho al nacionalismo vasco.
Prácticamente todos los españoles despreciamos profundamente al señor Arzallus, pero no sólo los españoles tenemos ese sentimiento hacia el líder del nacionalismo vasco, también en muchos países extranjeros están empezando a llegar esas increíbles noticias que hablan de las -desgraciadamente ciertas- barbaridades que suele decir y hacer Arzallus.
En todo el mundo occidental se sabe que Arzallus estableció diferencias entre los vascos "auténticos" (con RH negativo en su sangre), y los vascos "inmigrantes" (sin RH negativo). También se sabe que organizó un frente nacionalista en el que incluyó al partido de los asesinos y que hizo tratos con ellos para luchar contra el resto de los partidos democráticos del País Vasco. Igualmente se sabe que después de que sus ensangrentados "compañeros de viaje" asesinasen a tres personas, entre ellas un político no-nacionalista, Arzallus ha continuado los pactos con los asesinos. Y todo el mundo sabe que Arzallus ha considerado una "manipulación" del Gobierno de España el hecho de que miles de vascos hayan salido a la calle para protestar contra los últimos asesinatos de sus colegas nacionalistas...
Pero lo peor no es que todo el mundo sepa qué clase de individuo es Arzallus, lo peor es que sus propios votantes también lo saben. También lo saben esos mismos votantes que le afean su comportamiento xenófobo, esos mismos votantes que no comparten sus excesos racistas, y esos mismos votantes que reconocen que su presidente no está demasiado bien de la "azotea"... Pero le siguen votando.
Eso es lo malo. Le siguen votando.
Y que conste que me parece muy bien que cada cual vote a quien le apetezca, pero hombre, no seamos hipócritas. El que quiera votar a un racista, que lo vote, pero que después asuma las actitudes racistas que sin duda mantendrá su partido. Lo que no es en absoluto lógico es pasarse el día criticando al presidente de su partido, y después ir a votarle siempre que haya elecciones.
Los nacionalistas pueden hacer lo que les venga en gana pero según mi modesta opinión, y si de verdad son demócratas, lo que tienen que hacer es inventarse otro partido nacionalista VERDADERAMENTE DEMOCRÁTICO que nada tenga que ver con las actitudes de "señores" como Arzallus o su acólito Eguibar.
Y, por supuesto, desechar esa absurda idea de hacer un censo de "vascos de pura raza".
<Volver al índice de artículos>
* * *
(Angelberto, 05/05/00)
Ésa era mi gran duda: Cinismo o hipocresía...
Como no estaba seguro de cuál sería la palabra que debiéramos utilizar para definir el desvergonzado modo de actuar de los dirigentes políticos vascos que se han aliado con los terroristas de ETA, y, además, no me apetecía quedarme con la duda, me fui al diccionario de la Real Academia Española y me encontré con que una de las definiciones de "cinismo" era DESVERGÜENZA EN EL MENTIR O EN LA DEFENSA Y PRÁCTICA DE ACCIONES O DOCTRINAS VITUPERABLES. "¡¡¡Date!!! -me dije- ¡eso es justamente lo que yo quiero expresar cuando pretendo definir el modo de actuar de los socios de los terroristas!"; y yo -incauto de mí- estuve convencido por unos instantes de que había encontrado la mejor definición para denominar con justicia al Cura y a su digna camarilla.
A continuación, y por simple curiosidad -ya que estaba convencido de haber conseguido la perfecta definición para esa gente-, miré de pasada el significado de "hipocresía", y comprobé que era EL FINGIMIENTO DE CUALIDADES O SENTIMIENTOS CONTRARIOS A LOS QUE VERDADERAMENTE SE TIENEN O EXPERIMENTAN. "¡¡¡Osti, tío!!! me volví a decir-, ¡si esta palabra también expresa mis pensamientos cuando me acuerdo de ellos!". Y entonces fue cuando empecé a sospechar que podía haber más palabras en castellano que también definieran lo despreciable desde otras perspectivas distintas, y ni corto ni perezoso me acerqué a mi diccionario de sinónimos.
Partí del vocablo "cinismo" y vi una lista de palabras que, curiosamente, también los describían porque entre ellas estaban éstas: "inmoralidad", "desvergüenza", "desfachatez", "deshonestidad"... Y cuando indagué para conocer los sinónimos de "hipocresía" pude ver otras cuantas expresiones que igualmente identificaban con absoluta claridad los modos de funcionar de los patéticos personajes a los que me refiero y que no son otras que "falsedad", "fingimiento", "doblez", "fariseísmo", "engaño"...
De pronto -y sin pretenderlo- también vinieron a mi cabeza, como un torrente, otra serie de palabras que de modo involuntario mi imaginación situaba sobre las caras del Cura, del Monaguillo, del Ensaimada, del Marioneta... como si de etiquetas identificativas se tratase... Del mismito modo que se pegan los precios en los melones que venden en Eroski... ¡Plas!, una etiqueta. ¡Plas!, otra etiqueta. ¡Plas!, otra etiqueta... Y mi mente vio en las susodichas etiquetas palabras tales como "ignominia", "racismo", "odio", "injusticia", "deshonor", "ultraje", "infamia", "mentira", "falacia", "mezquindad", "ruindad", "vileza", "degradación", "basura", "traición"... Y todas estas palabras (no sé por qué) las veía escritas con fuentes CREEPY de tamaño 36 en color rojo... blanco y verde.
Entonces, y después de tal cantidad de palabras definitorias de semejantes personajes, me empecé a preguntar si habría una única palabra que fuera el compendio de todas ellas -más que nada para abreviar a la hora de hablar de ellos-, y lo cierto es que no era capaz de encontrarla porque a la que no le faltaba un detalle le faltaba otro...
"Cinismo" estaba bien, pero la verdad es que no creía que fuese adecuado faltar al respeto a Antístenes y a Diógenes en sus milenarias y desconocidas tumbas, porque el cinismo de éstos nada tuvo que ver con el actual de nuestros indignos contemporáneos... Y así me encontraba yo, sumido en mis trascendentales meditaciones, sin ser capaz de gritar el famoso ¡EUREKA! de Arquímedes (por cierto, que "eureka" parece una palabra vasca ¡A ver si descubren ahora que Arquímedes también tenía RH negativo...!). En fin... y pensando, y pensando, y como nada me venía a la mente dije: ¡¡¡MIERDA!!!, y pensé: ¿mierda? ¿mierda?. ¡Efectivamente!, MIERDA.
Y con esa palabra me quedé.
Hombre, ya sé que por sí sola la palabra mierda sólo define una pequeña parte de lo que es esa gente, y que para completar el repugnante mapa de su infame personalidad hace falta ir mucho más allá de lo que es un simple desecho o una inmundicia, pero no me pareció mal del todo, y aunque sé que muchos criticarán mi simpleza me quedo con MIERDA porque la imaginaria visión de una humeante y maloliente defecación es la única imagen material que inmediatamente me recuerda a esos personajillos viles y embusteros a los que acabo de dedicar unos minutos de mi tiempo para escribir esto.
¿Cinismo o hipocresía?. Qué va... MIERDA, sólo MIERDA y simplemente MIERDA.
<Volver al índice de artículos>
* * *
(Angelberto, 04/06/00)
Estoy empezando a creer que el asesinato en el País Vasco es un mal menor.
Me parece imposible que hace unos pocos días los partidos nacionalistas vascos se hayan negado a secundar una propuesta en el parlamento de Euskadi para poner más medios contra la violencia de los asesinos -también nacionalistas- de ETA y sus cómplices.
Me estoy empezando a convencer de que los nacionalistas vascos no se acaban de dar cuenta de que con asesinatos no se puede llegar a ninguna parte, y a veces pienso que en el fondo se alegran de que los terroristas, poco a poco, les vayan quitando de en medio competidores políticos.
No entiendo cómo es posible que los dirigentes nacionalistas se atrevan a salir a la calle mirando descaradamente a los ojos a esa gran mayoría de vascos que se limitan a no estar de acuerdo con ellos pero que ni matan ni se asocian con los que matan.
La verdad es que no entiendo nada.
Hoy han asesinado de nuevo a otro político vasco (Jesús María Pedrosa Urkiza), por el simple hecho de no ser nacionalista. Estoy seguro de que mañana habrá manifestaciones en toda España y la gente llevaremos pancartas, y gritaremos contra los violentos, y diremos "VASCOS SÍ, ETA NO", y lloraremos... Pero también estoy seguro de que dentro de una o dos semanas se nos habrá olvidado a todos este nuevo asesinato y continuaremos viendo a Arzallus, y a Eguibar, y a Anasagasti, y a Ibarreche diciendo insensateces, y ni nos inmutaremos...
Claro, cómo vamos a inmutarnos al oír sus comunicados fascistoides, si los propios nacionalistas vascos nos han enseñado a ver el asesinato como un mal menor.
Los nacionalistas vascos quieren que en España se vea normal el hecho de que en Euskadi de vez en cuando haya un muerto de otro partido político porque si no fuese así, nadie hablaría de su particular "conflicto", que es como eufemísticamente llaman a las actuaciones violentas y mafiosas de ETA contra los políticos y periodistas demócratas. Los nacionalistas vascos necesitan que ese "conflicto" continúe, y el mejor modo de que su "conflicto" no muera es seguir matando gente.
Y yo me pregunto: ¿Es posible que todos los vascos que votan al nacionalismo sean tan despreciables como han demostrado serlo sus dirigentes? ¿Es posible que todos los vascos que votan al nacionalismo no estén de acuerdo con poner mayores medios contra la violencia? ¿Es posible que todos los vascos que votan al nacionalismo quieran continuar en el pacto con los violentos?. Porque la verdad es que si es así sólo puede deberse a que también ellos ven el asesinato de inocentes como un mal menor, y en ese caso lo único que me queda por decir es POBRE EUSKADI.
<Volver al índice de artículos>
* * *
(Angelberto, 30/07/00)
Como bien sabemos, el nacionalismo vasco ha formado un frente común contra los demócratas llamado Pacto de Estella/Lizarra.
También sabemos que dicho frente dispone de su propia banda armada (ETA), que es la que se encarga de ir quitando de en medio (asesinando) a los vascos no-nacionalistas y demás personas de todo tipo que no sean adeptos a su medieval, ridícula e imposible causa.
E igualmente sabemos que el hecho de que no rompan su pacto racista se debe simplemente- a que todos ellos están de acuerdo con sus respectivos modos de actuar.
Pero seguramente alguien podrá preguntarse qué motivos puede haber para que no se les aplaste como a repugnantes insectos que es lo que sin duda son-, ya que por todos es sabido que esos individuos racistas y fascistas son pocos, son débiles, son cobardes y son estúpidos, y consiguientemente sería muy fácil borrarlos del mapa... Y aparte de todo esto, lo más probable es que pueda haber cientos de voluntarios (quizá miles) que ardan en deseos de responderles con su misma moneda sangrienta y asesina...
Pues bien, entonces, ¿por qué no se empieza una justa ofensiva contra su violencia cobarde? ¿por qué no nos organizamos y les respondemos con sus mismas armas y explosivos...?
¿Por qué?.
Hombre, la verdad es que a veces apetecería actuar de ese modo, pero estoy seguro de que en absoluto nos interesa ponernos a su fangoso y miserable nivel. ¡Qué más quisieran ellos!.
Y si no nos interesa ponernos a su fangoso y miserable nivel es por la sencilla razón de que evitándolo encontraremos el mejor camino hacia su propia destrucción.
Como esa gentuza es estúpida, ninguno de ellos es capaz de darse cuenta de que las actuales y avanzadas comunicaciones están poniendo al descubierto ante todo el mundo su extraordinaria vileza, y que por mucho que traten de enmascarar sus actitudes sanguinarias y cobardes con anticuados e irrisorios argumentos políticos, ya no hay ninguna persona en el mundo civilizado que pueda creerles. Por desgracia para ellos la tecnología ya no deja opción a nuevas leyendas como las que se inventaron Sabino Arana Goiri, Joseph Augustin Chaho o Francisco Navarro Villoslada...
Mi opinión es que hay que dejarles hacer a ellos. Que sean los propios nacionalistas quienes poco a poco vayan ahogándose en la sangre de sus víctimas inocentes. Yo siento como el que más cada asesinato cometido en nombre del Pacto de Estella, pero también sé que cada muerto es otra nueva y pesada losa sobre la tumba del decadente nacionalismo-racismo vasco.
Si los que no estamos en el Pacto de Estella es decir, los demócratas- somos capaces de resistir la violencia nacionalista vasca respondiendo con no-violencia, podemos dar por seguro que el nacionalismo-racismo vasco tiene los días contados.
Estoy convencido de que todos debemos mirar hacia adelante ignorando los miserables y dañinos picotazos de este tipo de asquerosos insectos, y evitar por todos los medios caer en la tentación de aplastarlos como realmente se merecerían. Sólo de este modo conseguiremos acabar con ellos para siempre.
Que no nos quepa ninguna duda que el fin de la violencia nacionalista vasca está en ellos mismos. El fin de la violencia nacionalista vasca está en su propia y gigantesca estupidez...
Sentémonos, pues, a ver tranquilamente su autodestrucción y después construyamos un nuevo País Vasco plenamente demócrata donde la gente de todo tipo y condición pueda vivir sin miedo a que le persigan por razón de raza o ideología.
<Volver al índice de artículos>
* * *
(Angelberto, 18/08/00)
Si nos paramos a analizar un poco lo que sucede en el País Vasco con los nacionalistas, llegaremos a la conclusión de que hay que hacerles el más gigantesco monumento a la cobardía.En otro artículo de esta misma sección (La personificación de la cobardía) ya expongo los argumentos por los que afirmo sin lugar a ninguna duda que los nacionalistas vascos de ETA y su entorno son extremadamente cobardes, y la verdad es que en aquel momento no se me ocurría ni por lo más remoto incluir al resto de los nacionalistas entre la vil fauna que merece llevar ese calificativo.
Desde que acabó la tregua empecé a vislumbrar en los nacionalistas del PNV ciertos atisbos de algo que se parecía demasiado al miedo, y por fin ahora lo han dejado totalmente claro: Los nacionalistas del PNV están amedrentados hasta el punto de que han dejado a un lado su orgullo y se han atrevido a confesarlo públicamente.
Yo no voy a criticar a nadie por ser cobarde, ya que el miedo es algo inevitable en el ser humano, pero supongo que sí debo criticar que esos cobardes no tengan la decencia de dimitir de sus cargos públicos.
Una persona cualquiera de la calle puede permitirse el lujo de ser cobarde porque esa circunstancia sólo le va a afectar a él, pero un alcalde o el presidente de un partido político no pueden reconocer su cobardía y después arrellanarse en su sillón de mando a la espera de que algún violento les amenace, para inmediatamente ponerse a hacer lo que el susodicho violento les ordene. Eso es inmoral.
Pues bien, exactamente eso es lo que sucede en el País Vasco.
El partido político que representa a ETA ha propuesto en el ayuntamiento de Markina (Vizcaya) hacer un homenaje al etarra asesino Patxi Rementería en la Casa Consistorial del pueblo. Esto, por sí solo, no es nada nuevo porque siempre que muere algún terrorista (aunque se suicide), la gentuza de Euskal Herritarrok propone que las autoridades civiles de los pueblos agasajen al asesino como si de un héroe se tratara, pero en este caso hay detalles que se salen de lo habitual.
Cuando los políticos amigos de los terroristas son mayoría en el pueblo del asesino fallecido, por supuesto le hacen el homenaje, pero nunca hasta ahora lo habían conseguido estando en minoría.
La cuestión es que mediante las amenazas mafiosas habituales del entorno de ETA, los miserables de Euskal Herritarrok han conseguido que el alcalde del PNV en Markina, Ángel Kareaga, y todos los concejales de ese partido acepten hacerle un homenaje al asesino muerto.
Triste y despreciable, ¿verdad?.
Pero esto no es lo peor de todo, lo peor de todo nos lo encontramos cuando nos fijamos en los detalles de este asunto en cuestión, y los detalles son los siguientes:
1º.- Patxi Rementería murió cuando le explotó el coche-bomba en el que circulaba y con el que tenía la intención de asesinar a un número indeterminado de personas inocentes (es lo que suele ocurrir con los coches-bomba).
2º.- Patxi Rementería participó en el asesinato del concejal del Partido Popular de la localidad de Ermua (Vizcaya), Miguel Ángel Blanco Garrido, después de secuestrarle y atarle las manos a la espalda.
3º.- Patxi Rementería fue el que asesinó al concejal del Partido Popular de la localidad de Rentería (Guipúzcoa), José Luis Caso, y también está implicado en otros cinco atentados con resultado de otros dos muertos y siete heridos de diversa gravedad.
4º.- Ángel Kareaga, el alcalde de Markina, ha manifestado públicamente que no está de acuerdo en hacer el homenaje a Patxi Rementería, pero que a él y a sus concejales no les ha quedado más remedio que votar a favor de los violentos porque tienen miedo de que el entorno de ETA pueda tomar represalias contra ellos.
5º.- Javier Arzallus, el presidente del Partido Nacionalista Vasco, ha entendido el miedo del alcalde y públicamente le ha manifestado su apoyo, aceptando esa incomprensible e injusta decisión.
¿No es esto merecedor de un monumento a la cobardía?.
Pero supongo que no debemos conformarnos con levantar ese vergonzoso monumento que se merecen los nacionalistas vascos, porque me da la impresión de que a partir del momento en que ellos mismos aceptaron que son cobardes, empezarán a co